UN ANILLO PARA GOBERNARLOS A TODOS

 

Un vez mas D.Fernándo del Pino Calvo-Sotelo, analiza con su extraordinaria sabiduría una realidad que cada vez es más clara.

Por su extraordinario interés reproducimos el articulo.

  

Esta semana ha tenido lugar la feria anual de vanidades de Davos con su habitual desfile de epígonos de la corrección política. Aunque la inmensa mayoría de sus participantes sean meras comparsas, su carácter de club elitista le otorga, sin duda, rimbombancia y poder. ¿Qué se habla en el Foro Económico Mundial?

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Fernando del Pino Calvo-Sotelo

27 de mayo de 2022

Esta semana ha tenido lugar la feria anual de vanidades de Davos con su habitual desfile de epígonos de la corrección política. Aunque la inmensa mayoría de sus participantes sean meras comparsas, su carácter de club elitista le otorga, sin duda, rimbombancia y poder. ¿Qué se habla en el Foro Económico Mundial? Durante algunos años recibí un detallado memorándum que resumía las principales intervenciones hasta que concluí que estaba perdiendo el tiempo, pues su análisis de la realidad no difería de una somera lectura de titulares de prensasu visión antropológicamente pesimista y sus eslóganes de moda resultaban cansinos y su capacidad predictiva era nula. Los inquietantes libros de su fundador, de escaso rigor y con importantes lagunas en Economía e Historia, tampoco impresionan, pero sin duda este club ejerce poder e influye en la creación de tendencias a través del mimetismo político y de su programa de adoctrinamiento de Jóvenes Líderes del Futuro, del que han salido políticos hoy (efímeramente) en puestos de poder.

Davos crea siempre un debate polarizado entre quienes bordean la paranoia conspiratoria y quienes niegan la mayor. Entre la exageración y el negacionismo – dictados ambos por el mismo miedo a una amenaza siniestra – cabe, creo yo, un debate sosegado sobre algo que, tras años de observación de la realidad internacional, me parece innegable: existe desde hace tres décadas un proyecto de poder global cuyo epicentro institucional son los principales organismos supranacionales y una ideología globalista de tono mesiánico que preconiza un gobierno mundial no electo formado por una supuesta “élite”.

El movimiento globalista

En este movimiento globalista confluyen prosaicos intereses económicos y una desnuda voluntad de poder dirigida por iluminados con complejo de dios – sedicentes arquitectos de un nuevo orden – quienes, en un increíble ejercicio de soberbia, creen que la Creación ha sido un profundo error al hacer al hombre libre, pues sólo ellos conocen lo que nos conviene. Por eso desean recrear el mundo a imagen y semejanza de sus febriles ensoñaciones con un hombre que se limite a obedecer a los nuevos amos. El hecho de que su proyecto no sea transparente sino sutil y basado en una gradualidad que trasciende el ciclo político y las fronteras nacionales, ayuda a que pase desapercibido, más aún en una sociedad superficial y esclava de la inmediatez.

La ideología globalista es totalitaria en cuanto a que “no se limita a destruir las capacidades políticas de los hombres, sino también los grupos e instituciones que entretejen las relaciones privadas”[1]. Así, busca el debilitamiento de lo que considera formas de poder adversarias: la familia, la comunidad y, en última instancia, la nación. De ahí su preferencia por crear una sociedad de seres aislados y carentes de lazos de afecto permanentes (divide et impera) y por dotar de mayor poder a organismos supranacionales que diluyan el sentimiento nacional de forma antitética al principio de subsidiariedad. Asimismo, intenta difuminar los contornos de cualquier sistema de creencias ético o religioso a la vez que fomenta un esquema de valores o religión sincrética que no constituya un obstáculo para sus fines. Mediante agresivas campañas de demonización tildan de reaccionarios a quienes defienden la familia, de nacionalistas radicales a quienes defienden la nación, y de dogmáticos a quienes defienden su religión. Las dos primeras estigmatizaciones son un ejercicio de cinismo pero la última es un ejercicio de hipocresía, pues ellos mismos defienden con enorme fanatismo los dogmas del nuevo orden, es decir, que aplican el relativismo cuando se trata de las creencias de los demás pero un férreo dogmatismo cuando se trata de las suyas.

A la ideología globalista no le gusta la democracia, pues a pesar de sus inherentes debilidades (que son muchas) es un sistema político que da la última palabra a los ciudadanos. Sin embargo, no pueden atacarla abiertamente, por lo que procuran socavarla a través del control de los medios de comunicación y de las redes sociales y, sobre todo, mediante el paulatino vaciamiento de competencias de los gobiernos democráticamente elegidos. A imitación del sistema soviético, sueñan con que los ciudadanos sólo puedan elegir un Soviet Supremo carente de poder real mientras el poder ejecutivo se centra en un Politburó. Es el sistema de la UE en su deriva totalitaria: un Parlamento elegido democráticamente que pinta poco y una Comisión no electa que ostenta el poder real.

La corrección política

El arma más poderosa del globalismo es la “corrección política”, creación estalinista que intimida a través de la censura abierta o de la autocensura, nacida del miedo al ostracismo. De este modo, se destruye la libertad de opinión y expresión y se pueden imponer creencias aunque sean contrarias a la verdad o al sentido común, como hemos observado durante la epidemia del covid. Dado su carácter de “totalitarismo por la puerta de atrás”, el ocultamiento y el camuflaje son consustanciales a la naturaleza de la ideología globalista. De este modo, sus aparentemente nobles objetivos filantrópicos (la preservación del planeta, la salud de la población o la igualdad) no son más que una tapadera para destruir la libertad a través del control absoluto de nuestras acciones e incluso de nuestros pensamientos más íntimos, pues su proyecto de dominación pasa por cambiar la propia naturaleza del hombre, nacido libre.

La corrección política supone una sustitución de valores. Olvídense de los Diez Mandamientos: ya no importa si uno dice la verdad, cumple con su palabra, es fiel a su cónyuge, se entrega a su familia y al servicio a los demás o es trabajador. La medida de la virtud individual radica ahora en el cumplimiento de las nuevas normas que se nos van imponiendo. ¿Te pones la mascarilla? Eres virtuoso. ¿Te has vacunado n+1 veces? Eres virtuoso. ¿Afirmas que el cambio climático no te deja dormir? Eres virtuoso. ¿Repites como un papagayo “sostenibilidad” e “igualdad” y odias a Rusia? Eres virtuoso, aunque engañes a tu mujer, a tus amigos, a tus clientes, a tus trabajadores o a tus socios, abandones a tus padres o a tus hijos, robes, mientas o mates. La regla de oro (“haz a los demás lo que te gustaría que ellos te hicieran a ti”) ya no cuenta: sólo cuenta la obediencia ciega a las consignas del Poder.

El abuso del principio de autoridad

El globalismo también abusa del principio de autoridad, es decir, del argumentum ad verecundiam, falacia por la que una opinión es defendida sólo porque alguien considerado una autoridad así lo hace. Dado que los políticos dejaron hace tiempo de ser autoridad a los ojos del pueblo, la ideología globalista ha decidido apoyarse en “científicos”, los nuevos sumos sacerdotes, o, mejor dicho, en “La Ciencia”, su nuevo tótem, en una estrategia que usa el principio de autoridad para asustar y mover voluntades a través del miedo. Su primera ofensiva fue la creación de un escenario apocalíptico basado en el supuesto cambio climático antrópico, por el que todos debíamos temer el fin del mundo y confiar en los “científicos” (que por arte de magia carecen de vicios y son siempre serios, honestos, objetivos, benéficos y angelicales), salvo en aquellos que discrepaban, que fueron debidamente neutralizados mediante la censura más férrea. No obstante, a pesar del indudable éxito de la patraña climática a través de la creación del IPCC de la ONU y de los enormes premios económicos ligados a la “descarbonización”, el miedo a un apocalipsis era demasiado vago y lejano a pesar de haber intentado hacerlo más presente con el astuto (y falso) argumento del supuesto aumento de fenómenos meteorológicos extremos.

Por ello, la epidemia del covid les ha ofrecido “la gran oportunidad” que ansiaban (en palabras del fundador del Foro Económico Mundial): un miedo real y presente a la muerte creado por una campaña de terror mediática sin precedentes que ha anulado la capacidad de raciocinio del individuo y relegado su deseo de libertad ante las promesas de quienes le ofrecían una falsa seguridad. Asimismo, se ha puesto de manifiesto el enorme potencial del principio de autoridad de la bata blanca de los médicos.

Tanto en el caso del cambio climático como en el de las disparatadas medidas epidemiológicas, los nuevos totalitarios se aprovechan de la ignorancia de la población en cuanto a las limitaciones del conocimiento y capacidad predictiva del hombre y en cuanto al nivel de corrupción de “La Ciencia” (dominada por las limitaciones de financiación) o “La Medicina” (controlada por las grandes empresas farmacéuticas). Antaño eran los generales los que nos daban órdenes; ahora serán los científicos y los médicos, manejados por los yonquis del poder y del dinero y atraídos ellos mismos por su brillo.

La OMS como nuevo gobierno mundial

Sin embargo, este año Davos era una cortina de humo. La verdadera amenaza para la libertad estaba teniendo lugar a escasos kilómetros, en la 75ª Asamblea de la OMS, sin duda la ofensiva más agresiva del globalismo hasta este momento. Antes de pasar a hablar de ello, veamos cuáles son los principales financiadores de esta organización supranacional dependiente de la ONU, datos que quizá les sorprendan y que me temo promuevan la paranoia sobre la que advertía al principio[2]:

Como pueden ver, la Fundación Gates es el segundo mayor financiador de la Organización Mundial de la Salud. La Alianza por las Vacunas, entre cuyos miembros también figuran la Fundación Gates y las principales empresas farmacéuticas, es el sexto mayor financiador de la OMS.

Pues bien, esta organización ha propuesto en su 75ª Asamblea (que se clausurará este domingo) la aprobación de dos instrumentos de cariz claramente totalitario bajo la coartada de combatir pandemias con mayor “eficacia” [3]. El primero de ellos es la aprobación de las enmiendas propuestas sotto voce por la Administración Biden para modificar las Regulaciones Internacionales de Salud y cuyo contenido sólo salió a la luz pública meses más tarde[4]. Estas regulaciones, vinculantes para los estados miembros, sólo requieren para su aprobación de la mitad de los países miembros de la OMS, teniendo el mismo peso el voto de Mónaco, con 40.000 habitantes, que el de la India, con 1.400 millones. El cambio principal es dotar al Director General de la OMS de poder arbitrario para declarar emergencias sanitarias y pandemias que no están claramente definidas y poder recomendar el cierre de fronteras y la interrupción de derechos fundamentales como los que hemos sufrido.

El segundo instrumento propuesto, que la propia OMS tilda de “histórico”, es un Tratado de Pandemias cuyo cumplimiento sería exigible de acuerdo a la legislación internacional. Este tratado daría a la OMS poder para imponer todo lo que hasta ahora sólo puede recomendar, esto es, cerrar fronteras, exigir medidas como mascarillas obligatorias, programas de vacunación potencialmente coercitivos (para lucro desorbitado de las grandes farmacéuticas, como hemos visto) y confinamientos. Asimismo, dotaría a la OMS de la posibilidad de imponer la censura de cualquier información que la propia OMS considere contraria a sus intereses[5]. Si alguien quería una prueba de que lo que hemos vivido bajo la coartada del covid ha sido un experimento totalitario de diseño[6] destinado a medir la capacidad de aguante de la ciudadanía y su escaso amor por la libertad cuando ha sido debidamente aterrorizada, aquí la tiene. La OMS podría imponer también un pasaporte sanitario internacional que pudiera exigirse para distintos tipos de actividades y para cuyo desarrollo ya ha contratado a la empresa alemana T-Systems. Tras la discusión sobre distintos borradores, la aprobación del Tratado de Pandemias (que astutamente se pospone hasta el 2024, relajando reticencias pero asegurándose de que se apruebe bajo la Administración del manejable y senil Biden) requeriría de una mayoría de dos tercios de los países del mundo, que luego tendrían que ratificar de acuerdo a su propia legislación.

Para llevar a cabo esta tarea la OMS crearía una burocracia de nuevo cuño casualmente similar a la esbozada por Bill Gates bajo el acrónimo GERM (Global Epidemic Response and Mobilization). Ni que decir tiene que la posibilidad de ejercer un poder global arbitrario y un control total de la población, unido a los desproporcionados beneficios económicos para la industria farmacéutica, constituyen un sistema de incentivos perverso que incentivaría a declarar pandemias continuamente, más aún contando con definiciones vagas que en ningún caso hacen referencia a la gravedad de la enfermedad que producen (una pandemia de gripe estacional podría desencadenar la toma de poder total de la OMS, la cual, una vez probado su sabor no querrá abandonar el poder jamás). El cáncer, la tuberculosis o incluso la malaria matan todos los años más personas de lo que una pandemia mata cada una o dos generaciones. Si tenemos en cuenta que en los últimos 120 años la OMS sólo ha registrado cuatro pandemias relevantes (incluyendo el covid), queda claro que el objetivo de crear un centro de poder y control global para combatir ineficazmente sucesos que acaecen tan esporádicamente no tiene razón de ser sanitaria sino política.

El nuevo totalitarismo

Ignoro si finalmente se saldrán con la suya, pero esta iniciativa totalitaria deja claro que nos enfrentamos a la mayor amenaza contra la libertad individual y la soberanía nacional desde los totalitarismos del siglo pasado. La amenaza es real: aprovechando la inercia del exitoso experimento totalitario que ha supuesto la epidemia del covid, los yonquis del poder globalista pretenden que los ciudadanos entreguemos un poder absoluto y arbitrario a una burocracia no electa controlada por ellos que poseería la potestad de suspender nuestros derechos, controlar hasta el menor de nuestros movimientos y mantenernos en un permanente estado de terror. En los campos de concentración los nazis tatuaban un número de identificación indeleble a los prisioneros para controlarlos y despersonalizarlos. Hoy lo llaman código QR. Es hora de dejar de lado la inocencia y espabilar, pues el nuevo totalitarismo está literalmente a nuestras puertas.

17.000 MÉDICOS Y CIENTÍFICOS QUIEREN SACAR A LUZ LA VERDAD SOBRE EL COVID-19

Según recoge el digital FRANCE SOIR, 17.000 médicos y científicos han hecho una declaración conjunta el pasado día once de mayo en una cumbre mundial sobre el COVID-19, pidiendo el fin del estado de emergencia sanitaria y acusando alas grandes farmacéuticas, gobiernos y agencias de salud y algunos medios de comunicación de haber causado, con sus acciones a muerte de varios cientos de miles de personas.

El digital francés, también recoge que declarándose unidos por su lealtad al juramento hipocrático, estos médicos y científicos denuncian lo que consideran a su juicio, desastrosas `políticas de salud pública implementadas para combatir la propagación del COVID-19, y creen que a su juicio, estas medidas son fruto de lo que califican, como una “alianza médica corrupta” de diferentes estamentos y organismos.

Estos profesionales de la medicina y de la investigación, quieren sacar a la luz la verdad para que cesen decisiones que consideran catastróficas y tomadas a costa de personas inocentes.

Los denunciantes, consideran por otro lado, que una mayoría de la comunidad médica ha negado a los pacientes el derecho fundamental a recibir un verdadero consentimiento informado sobre las inyecciones experimentales contra el COVID-19, impidiéndoles obtener la información necesaria para comprender los riesgo y beneficios de las vacunas.

Solicitan, recuperar la confianza de la gente en la medicina, empezando por restablecer un diálogo libre y abierto entre los diferentes sectores de la comunidad científica y restaurar la relación sagrada médico y paciente.

Tras dos años de investigación científica y tras analizar las consecuencias de las decisiones políticas tomadas durante este periodo, han logrado un consenso recogido en diez puntos.

En estos diez puntos, entre otras cosas piden el cese inmediato de las inyecciones de terapia génica contra el Covid-19, también solicitan que no se debe impedir que los médicos prescriban tratamientos que salvan vidas, así como que la privacidad médica nunca debe de ser violada y que las máscaras no son y nunca han sido una protección efectiva contra el virus respiratorio en el aire en el entorno comunitario, además de pedir financiación e investigación para estudiar el daño causado por la vacunación.        

LO QUE NOS FALTABA

Los grupos independentistas y nacionalistas del Congreso de los Diputados, han presentado una iniciativa para que se puedan utilizar en el Congreso, los idiomas vasco, catalán y gallego.

Estos grupos consiguen con está iniciativa, seguir en sus intentos de romper todos los lazos de unión que tenemos los españoles, utilizando el idioma como ariete.

Lo que menos les preocupa es el idioma, sino el crear crispación y dar la sensación de que el Congreso es algo así como la ONU.

Es vergonzoso y lamentable que estas formaciones que mal gobiernan sus Comunidades sólo se preocupen, de este tipo de cosas, que nada bueno tienen, además de aumentar el gasto en traductores.

Nos están llevando a ruptura, como sociedad y a la “locura” en el pensamiento.

Estoy por conocer una propuesta sensata de la mayoría de estos grupos, que parecen especialistas en la “crispación”.

Esperemos que la debilidad del PSOE no sirva de nuevo en bandeja al capricho de estos grupos minoritarios y que empiezan a ser “tóxicos” para la propia convivencia.

“EL COLMO”

 

Según ha publicado el digital VOZPOPULI y algún otro como EL PERIODICO DE ESPAÑA”, el presidente de PHAR-MAMAR, una de las farmacéuticas más importantes de España se encuentra supuestamente en la lista de falsos vacunados contra el COVID-19.

Así José María Fernández-Sousa, figuraría entre los 2.200 nombres de la red desmantelada por la Policía nacional.

La operación “Janer”, ha realizado una investigación a personas que se encontraban en el Registro Nacional de Vacunación, a cambio de dinero.

José María Fernández-Sousa, es catedrático de Bioquímica y fundó PharMar en 1986 y ha sido miembro de diferentes Consejo de Administración.

PHARMAMAR, es una de las empresas más importantes del sector farmacéutico de España y según publica VOZPOPULI en el año 2020, obtuvo un beneficio de 137 millones de euros, debido en gran parte a las pruebas de diagnostico COVID.

Sin entrar en valoraciones legales, se puede desprender claramente la falta de confianza de muchos expertos en las llamadas vacunas COVID-19, un producto que esta causando muchas reacciones adversas, algunas de suma gravedad e incluso puede que la muerte.

De todo ello se desprende, que haber forzado a través del pasaporte Covid a muchas personas a vacunarse para poder viajar y tener una actividad normal, ha sido un acto de consecuencias lamentables y que atenta contra todo derecho del ser humano, un acto de manipulación social que indirectamente ha propiciado que algunas personas optaran por buscar vías no legales para tener la posibilidad del contar con el famoso pasaporte COVID tan absurdo como innecesario y perjudicial.

“EL COLMO”

 

Según ha publicado el digital VOZPOPULI y algún otro como EL PERIODICO DE ESPAÑA”, el presidente de PHAR-MAMAR, una de las farmacéuticas más importantes de España se encuentra supuestamente en la lista de falsos vacunados contra el COVID-19.

Así José María Fernández-Sousa, figuraría entre los 2.200 nombres de la red desmantelada por la Policía nacional.

La operación “Janer”, ha realizado una investigación a personas que se encontraban en el Registro Nacional de Vacunación, a cambio de dinero.

José María Fernández-Sousa, es catedrático de Bioquímica y fundó PharMar en 1986 y ha sido miembro de diferentes Consejo de Administración.

PHARMAMAR, es una de las empresas más importantes del sector farmacéutico de España y según publica VOZPOPULI en el año 2020, obtuvo un beneficio de 137 millones de euros, debido en gran parte a las pruebas de diagnostico COVID.

Sin entrar en valoraciones legales, se puede desprender claramente la falta de confianza de muchos expertos en las llamadas vacunas COVID-19, un producto que esta causando muchas reacciones adversas, algunas de suma gravedad e incluso puede que la muerte.

De todo ello se desprende, que haber forzado a través del pasaporte Covid a muchas personas a vacunarse para poder viajar y tener una actividad normal, ha sido un acto de consecuencias lamentables y que atenta contra todo derecho del ser humano, un acto de manipulación social que indirectamente ha propiciado que algunas personas optaran por buscar vías no legales para tener la posibilidad del contar con el famoso pasaporte COVID tan absurdo como innecesario y perjudicial.

EL DESPRESTIGIO DEL FORO DE DAVOS

Los lideres de diferentes países y algunos de los dirigentes empresariales más poderosos del mundo, se reúnen cada año en el foro de Davos.

Sus aportaciones, suelen ser absurdas o pensadas para beneficiar a unos pocos.

Su prestigio, ha caído de manera rotunda después de la crisis del COVID-19, ya que sus medidas, han sido un fiasco absoluto y se ha visto que sólo han pensado en el control de la sociedad y en el beneficio de las farmacéuticas de las mal llamadas vacunas.

El foro de Davos, se está convirtiendo en una caricatura del poder de unos pocos y de su arrogancia extrema en la mayoría de los intervinientes.

Escuchar a la señora Von der Layen, culpar a Rusia de tener bloqueado en grano de trigo y maíz en los puertos de Ucrania, cuando la UE inicio el bloqueo de todos los activos de Rusia, es una “tomadura de pelo”, puesto que la respuesta por parte del sátrapa Putin, estaba totalmente cantada.

Estamos dirigidos por personas sin ética, sin preparación humana, para dirigir los destinos de un mundo tan complejo.

El foro de Davos, recibe a líderes mundiales, que nada tienen que aportar en muchos casos y también recibe a dirigentes empresariales, interesados en sus propios negocios.

El mundo puede vivir perfectamente sin el foro de Davos, y sin las aportaciones que puedan hacer los personajes que por allí “pululan”.

Muy posiblemente, aquellos gobiernos que hagan los contrario de lo que dicen en Dávos, acierten.

GOBIERNO Y MEDIOS DE COMUNICACIÓN

 

Es realmente vergonzoso, como gran parte de los medios de comunicación dedican páginas y tiempo, para hablar del rey don Juan Carlos en su regreso a España, dando voz a aquellos, que lo insultan y desprecian y no dedican ni paginas ni tiempo alguno, a comentar la subida de precios insoportable, tanto de los alimentos como de los combustibles, ni por supuesto hablarnos de que la deuda publica de España, sigue aumentando con casi 118 por ciento del PIB, ni mucho menos de que se reciba a un personaje como el Emir de Qatar, que desprecia los mínimos valores y donde han muestro más de seis mil trabajadores de golpes de calor.

Una parte de los medios de comunicación, se están convirtiendo en cómplices de la situación que vive España y habrá que pedirles cuentas de su irresponsabilidad.

El Gobierno, cada día fabrica una liebre mecánica para tener entretenidos a los medios, mientras en país navegaba sin rumbo camino del desastre.      

La mentira, está siendo homologada como moneda de cambio por nuestros dirigentes con complicidades exteriores.

En definitiva se insulta a casi un anciano de 84, con muchos servicios a España y con errores grandes, pero que en modo alguno es merecedor de personajes que se proclaman demócratas, cuando sus formas y maneras sólo destilan venganza, que pena.

GOBERNANTES: UN EJEMPLO DE LA SOCIEDAD

En todos los tiempos, ha habido en los diferentes países del mundo, mandatarios buenos, malos y regulares. Sin embargo, el momento actual que vivimos es sin duda una de las épocas más lamentables.

En Europa, tenemos una UE de muy bajo perfil intelectual y sin criterios firmes en materia de valores, en manos de grupos de interés que quieren implementar un tipo de sociedad a la fuerza, con un sistema democrático que se tambalea en materia de libertades.

Tanto en Francia, Reino Unido, tenemos que su máximos dirigentes son cuestionados por grandes capas de la sociedad y su ejemplo personal e ideas deja mucho que desear, otro tanto podemos decir de España, con un gobierno radical y puesto en cuestión con ideas muchas veces absurdas.

En Italia, el primer Ministro es un señor no elegido por los ciudadanos, un técnico burócrata que como se ha visto durante la pandemia del COVID, puso en marcha medidas de claro cariz totalitario en materia de libertad de movimientos.

En Rusia, tenemos a un sátrapa que ha intentado invadir otro país y no se atiene a razones y en Estados Unidos el Presidente debiera de estar inhabilitado, porque no está en condiciones cognitivas para dirigir la primera potencia.

En Asía, tenemos la dictadura China, en donde los derechos humanos no existen y se toman medidas draconianas con la población y con los disidentes de cualquier tipo, por supuesto, otro tanto tenemos en Corea del Norte, donde la libertad se desconoce y las hambrunas de la población son continuas, mientras se gasta en armamento.

En Canadá, el Primer Ministro Trudeau, ha dado muestras claras de tener en sus actuaciones “tintes” dictatoriales con medidas absurdas y una gestión de la pandemia atroz.

En México, el Presidente López Obrador, es otra muestra de “populismo” sin resultado alguno y con una falta de seguridad ciudadana cada vez mayor.

Otro tanto, podemos decir, de los mandatarios de Argentina, Chile, Venezuela, Nicaragua y por supuesto Cuba.

El continente Africano, sigue con profundas carencias, en gran parte de los países y con graves problemas estructurales debido a la corrupción y la falta de gestión.

En definitiva, tenemos salvo algunas excepciones, unos gobernantes que posiblemente sean el reflejo de una sociedad en profundo declive social y moral.

 

“VEN LA PAJA EN OJO AJENO Y NO VEN LA VIGA EN EL PROPIO”

Don Juan Carlos, el Rey Emérito, ha tenido un comportamiento particular y familiar poco ejemplar, sin embargo, es obvio que también ha hecho buenos y grandes servicios a España.

Ya se que la caridad no es una virtud que este de moda en esta sociedad, sobre todo, para muchos políticos oportunistas que venden consejos que no ponen en práctica.

Don Juan Carlos, tiene 84 años y muchos padecimientos y dificultades de movilidad, sin embargo, hay personas que son inmisericordes, incluso a la edad, y quieren evitar su presencia en España.

Curiosamente, algunos de los que hablan, son los que dicen que hay que dejar libres cuanto antes a los terroristas y pactan con ellos.

Si en España de verdad, estamos en un estado de derecho y Don Juan Carlos, no esta incluido en ninguna causa judicial, quienes son estos personajes que piden que no vuelva a España.

Otros, dicen que devuelva supuestos fondos de comisiones, sin embargo los Tribunales no ven irregularidades.

No comparto, muchas de las cosas hechas por don Juan Carlos, pero el fariseísmo de los que juzgan severamente a un hombre de 84 años en su último tramo de vida, sólo demuestra su catadura moral y su bajeza.

Estos personajes, tienen el mismo comportamiento que recoge el Evangelio: “Ven la paja en ojo ajeno y no ven la viga en el propio”.

Por favor dejen en paz a un hombre de 84 años que por muy bien que esté fuera de su país, tiene que añorar a sus amigos y familia.

 

 

“MANGANTE”

Mangante significado: Sinvergüenza, truhán, vividor. Al señor Presidente del Gobierno, le ha dado últimamente por calificar al anterior Gobierno del PP como “mangantes”.

La verdad, es que insultar de esta manera por parte de un Presidente de Gobierno no dice nada bueno de su educación, pero es verdad, que en todos los partidos “hay mangantes”, en las empresas, en la familias; en definitiva en la vida en general, sin distinción de colores y genero.

Sin embargo, la acepción de vividor, que recoge el diccionario a la palabra “mangante”, se puede aplicar perfectamente a la utilización de bienes del Estado de forma innecesaria en beneficio propio, por ejemplo utilizar el Falcón, con perdón hasta para ir al servicio y resistirse a no dar cuenta cuando se utiliza.

Se puede calificar de “vividores” a aquellos que son nombrados cargos de confianza, es decir asesores sin necesidad alguna, es decir, cientos de asesores nombrados por el Gobierno del Señor Sánchez de forma innecesaria.

Por otro lado, el diccionario de la Lengua Española, recoge que el significado de “truhán”, se puede aplicar a la persona que vive de engaños y estafas.

Será difícil encontrar políticos que engañen tanto como el señor Sánchez, dice una cosa por la noche y al día siguiente hace o dice lo contrario.

Por lo tanto como dice el refrán.: “en todos los sitios cuecen habas y en mi casa a calderadas”.

Partiendo de la base, que nadie esta libre de pecado, me pregunto también como calificaría el señor Sánchez, a los que gastaban dinero de los andaluces en lugares de baja reputación, por la noche, tirando de tarjeta de todos.

Por lo tanto, nadie está libre de pecado y precisamente aquellos que dan clases de ética suelen ser en muchos casos los que más debieran callar.

Así se escribe la historia del insulto innecesario y absurdo, debe de ser que hay mucho nerviosismo.