ESPERANZA Y VERDAD

Tengo claro, que a cualquier Gobierno del signo que fuere hubiera tenido grandes dificultades y contradicciones en la gestión de una catástrofe como la pandemia del coronavirus.

Dicho esto, sin embargo, el actual Gobierno no es que tenga errores que pueden ser asumibles, es que muestra continua improvisación y sobre todo utiliza la mentira o la media verdad en demasía y así es imposible que pueda transmitir seguridad.

Por otro lado, su falta de generosidad con otras fuerzas políticas a las que debiera consultar, escuchar y sumar, demuestra que es rehén de su propia estrategia, es decir esta pensando en el día después y no quiere asumir responsabilidades.

Un Gobierno sin criterio, radicalizado no puede ser un Gobierno que ilusione.

Los creyentes, sin embargo debemos de ser personas de esperanza y debemos elevar nuestra vista y nuestro espíritu al Señor, que sin duda no nos abandonará.

Para salir de la crisis, necesitamos esperanza y verdad, son los dos ingredientes fundamentales, desde la mentira continua a ningún sitio bueno podemos ir.

Al final, la estrategia de la mentira la pagaremos duramente todos, pero a pesar de ello nunca perderemos la esperanza de una salida a esta situación seguro que la tendremos.      

LA IMPORTANCIA DE UN DÉFICIT CONTROLADO

Dice el refrán que nos acordamos de Santa Bárbara cuando truena y es lo que al Gobierno de Sánchez, le ha pasado precisamente en materia económica.

Ahora, el Presidente del Gobierno, quiere que se mutualice la deuda y que así se realice una emisión de bonos con la garantía de todos los países de la UE.

Y es que al gobierno español, no le queda apenas margen de endeudamiento, pues con una deuda del 96 por ciento del PIB las cifras serian insoportables

Creo que se debe realizar una emisión de deuda europea, para dar gran liquidez al mercado y rescatar empresas, pero debieran de existir condiciones muy claras que controlen realmente a que se dedican los fondos.

Es decir, no puede ahora pretender el señor Sánchez, que los países con poco déficit tengan que pagar las cuentas de su número de asesores, de los coches oficiales, en definitiva, del gasto no productivo sin ningún control serio.

Por lo tanto, se debiera auditar por la propia Comisión Europea, la emisión de la deuda y a que se dedica el gasto; no es justo tampoco, que ahora que los países que han gestionado bien, paguen los despropósitos económicos de este gobierno.

Por lo tanto, se debiera hacer un a emisión de deuda que garantice la continuidad del sistema productivo y la asistencia sanitaria y social, pero con unas condiciones claras para que los fondos no sean gestionados por personas que han demostrado su falta de criterio y sensatez.

En momentos como este, se demuestra la máxima importancia de tener un endeudamiento prudente y no desbocado como ocurre e

LA DIGNIDAD DE LA PERSONA

 

La perdida de respeto a la dignidad de la persona, es un hecho en demasiados sectores de una sociedad atrapada por el relativismo y la mentira.

Resulta, que parece que algún grupo desde Holanda y desde algún otro lugar incluso de España, se piensa que los mayores ocupan demasiado tiempo a la sanidad en la situación actual de pandemia.

Sólo desde la barbarie, desde la falta de humanidad y compasión se puede sostener, este tipo de afirmaciones.

El egoísmo de esta sociedad, nos afecta a todos, pero en algunos casos esta llegando a límites inhumanos y yo diría que hasta criminales.

La dignidad de la persona, se pisotea y en este caso se pisotea a los más indefensos, como en este caso son los mayores.

La pérdida de valores, de sentimientos, equipara al ser humano a la categoría de “depredador” y acaba siendo un peligro social.

Des esta crisis del coronavirus se puede salir sólo desde la búsqueda del bien y la verdad, y desde la generosidad, de otra forma será un salida en falso que no perdurará en el tiempo.

El egoísmo y la mentira, son para la sociedad tan graves como el propio coronavirus.

 

 

LO “POLÍTICAMENTE CORRECTO”

Espero fervientemente, que después que se acabe esta tremenda pandemia que tanto dolor y muerte nos ha traído, desaparezca también con ella, lo se llama “políticamente correcto”, es decir, lo que una serie terminales dictaminan que es correcto, aunque en la mayoría de los casos no lo sea.

Lo “políticamente correcto” esta íntimamente unido a modas, maneras y problemas artificiales, debates sobre asuntos que no interesan pero que las terminales mediáticas hacen que interese, por mandato indirecto de algunas fuerzas políticas, que quieren imponer una forma de vida y un relato que curiosamente, no digo siempre, falta a la verdad y tergiversa la realidad.

El más claro ejemplo de todo ello, lo podemos ver en la vida política actual.

Ahora; nos encontramos con la tragedia del “coronavirus”, y resulta que lo que es “correctamente político” no sirve porque lo que sirve, es saber gestionar y algunos, demasiados, no saben, porque lo único que saben, no digo todos, es dividir, crispar y en demasiadas ocasiones no decir la verdad.

Lo correctamente político, queda de esta manera hecho “trizas”, no sirven las ruedas de prensa sin contenido, no sirve tampoco, el ejercito de asesores de imagen y comunicación bien pagados, sólo sirve, la verdad de la verdad, los hechos y no las palabras, por eso ya no valen los trucos de lenguaje, los problemas ficticios creados para dividir.

Por ello espero que lo correctamente político, junto con la mentiras desaparezcan de la vida de los españoles al mismo tiempo que la pandemia, al menos, dentro de tanto dolor y sufrimiento tendríamos algo bueno para encarar el futuro.

 

 

 

FALTA DE RESPETO

Creo que debemos ser moderados en las criticas, en estos momentos de tanto dolor y sufrimiento de la sociedad, ello, no debe sin embargo, ser obstáculo para no expresar los sentimientos aunque sean tamizados para no crear más dolor.

Sin embargo, hay cosas que hay que decir, porque de los contrario la estupidez humana seguirá aumentando y desde luego hay que frenarla.

No es de recibo y es una falta de respeto y un gasto superfluo, cuando tenemos tantas necesidades, que el CIS el famoso Centro de Investigaciones Sociológicas saque un estudio con intención de voto en plena pandemia, un estudio, por cierto elaborado antes de la critica situación que vivimos.

Nada deben importar ahora datos y números que nada solucionan, en un momento tan critico, es una falta de respeto a las víctimas y sus familiares.

Este gobierno pide unidad, pero sigue en la propaganda, posiblemente porque sea lo único que sabe hacer bien; sin embargo, nada aporta un estudio que casi nadie se cree en un momento tan difícil para España, ello dice poco en lo humano y en lo político de algunas personas.

EL EJEMPLO DE LA SOCIEDAD CIVIL

A pesar que el actual gobierno no parece creer mucho en la sociedad civil y da la sensación de creer más en el dirigismo, a través de modas y campañas de medios cada vez más dependientes, en términos generales; sin duda, la sociedad civil, tanto a nivel individual como a través de empresas y colectivos esta a “años luz” en ideas y valores del actual Gobierno.

Jóvenes, que se ofrecen para llevar alimentos a los mayores, profesionales de todo tipo que se ofrecen voluntarios para poner sus conocimientos y fabricar respiradores o mascarillas, religiosas de clausura que fabrican mascarillas, grandes empresas que ponen dinero y logística para comprar elementos indispensables para los hospitales y servidores públicos son un claro ejemplo de solidaridad, que al menos trata de paliar el desbarajuste de los que gestionan.

Afortunadamente la sociedad civil, la buena, la que no vive de la subvención de la propaganda y de la manifestación funciona y esta dando una gran lección.

Cuando hace veinte días, se le preguntaba al señor Sánchez sobre los riesgos del coronavirus, sólo contestaba que nada teníamos que temer, dado el buen sistema sanitario que disfrutamos, mostraba así un profundo desconocimiento o lo que es peor no decía la verdad, ya que por muy bueno que sea un sistema sanitario si no tiene medios, es decir mascarillas trajes especiales, respiradores, etc., poco puede hacer a pesar de los grandes y abnegados profesionales de la medicina en todas sus ramas y del resto del personal sanitario.

La contaminación con el virus, de nuestros profesionales médicos, enfermeros y enfermeras, auxiliares tiene responsables: aquellos que no dotaron de medios, ni hicieron una mínima previsión de gravedad de la pandemia.

Llama la atención, que apenas se hable de Corea del Sur y de Japón, dos países que si tomaron medidas modélicas y que han controlado la pandemia en tiempo record.

Sin embargo, se elogia a China que oculto durante un mes la pandemia, que castigó a médicos por denunciar la gravedad y que ahora trata de limpiar su imagen, cuando tiene una responsabilidad total; es el mundo al revés de la manipulación, porque nadie de verdad sabe los muertos que hubo en China y la vulneración de derechos de ese país en su grave situación. Todo una mentira, tras otra.  

 

 

 

FUERTES CON LOS DÉBILES Y DÉBILES CON LOS FUERTES

 

El caos que ha originado la pandemia del coronavirus en muchas residencias y centros de mayores, es una de las muestras más claras de la falta de previsión de las autoridades competentes.

No es de recibo, que ahora la Fiscalía anuncie que abrirá información sobre la actuación de las residencias afectadas, cuando muchas de ellas venían avisando de una situación desesperada, por falta de medios, ya que su personal al estar afectado estaba de baja y no podía atender a los mayores.

No quiere decir, que en algún caso pudieran existir responsabilidades de algún gestor, pero en modo alguno se puede cargar al personal y a los gestores de las residencias con la responsabilidad, cuando la responsabilidad está en otra parte.

La responsabilidad esta en los que mienten de forma permanente, en los que contra sentido común no fueron previsores de que los mayores eran las personas más vulnerables, en definitiva, en los que debieran de ir varios pasos por delante que el resto de la sociedad y casi no hicieron nada.

Si ahora es el momento de la unidad, que los es, no tiene sentido el que la Fiscalía se dedique a abrir expedientes en las residencias afectadas y no abra una investigación a los que teniendo responsabilidad y medios no tomaron apenas medidas. Una desvergüenza. Se es fuerte con el débil y débil con el fuerte.  

 

 

TENER IDEAS

Aunque lo importante es salvar vidas y recuperar a los enfermos, es necesario también preocuparse de las medidas que debiera tomar el Gobierno de la Nación, Comunidades Autónomas, Entes locales y por supuesto la Unión Europea.

Además de dotar de liquidez al sistema y proponer renovación de créditos y moratorias de pago, es necesario dotar de capacidad suficiente de gasto a las familias en situaciones difíciles por ERTES sin excesivas trabas burocráticas; de esa forma además de atenderse las necesidades básicas se sigue produciendo al menos cierta actividad económica a través del gasto de las familias, en las necesidades de cada día.

Es necesario y urgente por otro lado, reducir el gasto corriente de asesores y cargos públicos, con una disminución de aquellos salarios superiores a dos mil euros.

De forma proporcional todos los salarios de cargos públicos superiores a dicha cantidad debieran disminuirse.

España, tiene ahora la oportunidad de disminuir su número de funcionarios, cargos públicos, coches oficiales, asesores que no asesoran nada; etc.

Es necesario que, los diputados y senadores, reduzcan sus salarios y dietas, teniendo unas prestaciones dignas, pero acorde a la necesidad del momento.

En los Gobiernos Regionales, se pueden unir Consejerías además de realizar una economía dirigida a las personas y a las empresas.

En definitiva, tener ideas para que la sociedad salga con menor coste posible y de forma rápida de esta complicada situación.

PEDIR PERDÓN

Todos y digo todos; presentadores de radio y televisión a derecha e izquierda y principalmente los políticos, que negaron la gravedad para la población del coronavirus, debieran pedir perdón por su gravísimo error, bien por falta de una información correcta, o bien como ha sucedido por grave irresponsabilidad.

¿Qué sociedad es esta, que nadie pide perdón?.

Podría decir nombres de comunicadores hombres y mujeres de toda tendencia que mantenían que el coronavirus era poco más que una gripe, estos señores y señoras, ahora “pontifican” de forma contraria, pero debieran de irse una temporada a sus casas y en un acto de humildad pedir perdón de forma reiterada.

Capitulo aparte, por tener más responsabilidad, merecen los políticos, en este caso el Gobierno de la Nación que tiene medios e información permanente de todos los países, este caso es mucho más grave, porque su prepotencia y soberbia es “infinita”, son incapaces de dimitir, ni de pedir perdón ni de anunciar que asumirán responsabilidades y errores.

Ahora, lo importante es curar a los enfermos y salvar vidas, pero después ningún dirigente con responsabilidad deberá de huir de ningún investigación, no sólo de carácter político sino judicial.

La memoria de los muertos y de sus familiares no puede ser obviada por el manejo de los “gurús” de turno y de sus terminales mediáticas.  

 

LOS MAYORES: LO MEJOR DE LA SOCIEDAD

Estábamos hasta ahora, en la sociedad de la imagen y del marketing, espero que después de esta tragedia que estamos pasando, la sociedad se fije más en lo real y deje lo aparente que se nos trata de inculcar.

Los mayores, nuestros mayores, aquellos que han hecho tanto por nosotros, mueren en residencias en medio de una sociedad atónita.

Tengo un familiar directo en una Centro, que muchos días antes que las autoridades marcaran protocolos, se adelanto a tomar medidas para proteger dentro de lo posible, a las personas que con diferentes problemas médicos son atendidas.

Sin embargo, las autoridades del Estado debieron enterarse muy tarde, del grave riesgo que corren nuestro mayores ante este virus asesino que padecemos.

La Comunidad de Madrid, se adelanto a cerrar los centros sociales y otras Comunidades también lo hicieron, sin embargo, por lo general se ha reaccionado tarde y con pocos medios en toda España.

Tiempo habrá de sustanciar responsabilidades y espero que se busquen bien y no precisamente en los responsables de las residencias, sino en los que debieran haber previsto el alto riesgo que corren nuestros mayores y que cobran impuestos y viven de ello.

Algunos, llevamos ya trece días sin ver a nuestros familiares, cuestión muy lógica y sin embargo, hasta hace muy poco días a nivel del Estado no se tomaron medidas claras y drásticas en otras residencia, en absoluto por mala fe de estas, sino por falta de liderazgo de las autoridades competentes que deben de ir por delante.

Una sociedad, que no quiera y no respete a los mayores, es una sociedad en quiebra, una sociedad que debiera recapacitar y corregir la forma de ser, vivir y sobre todo sentir.