EL ESCANDALO DEL “PORTATIL” DE SU HIJO ACECHA A BIDEN

El asunto del portátil de Hunter Biden, el hijo del Presidente de los Estados Unidos, Joe Biden, siguen dando juego y sigue deteriorando aún más la ya maltrecha imagen del actual Presidente de los Estados Unidos.

Según publica FOX, tirando del hilo de los contenidos del ordenador portátil en otra investigación sobre los negocios de la familia BIden, se ha conocido, que Francis Fran Person, ex asesor de Biden, después de dejar la Casa Blanca en el verano de 2014 cuando Biden era vicepresidente y siendo presidente de una empresa, fundada por un ejecutivo chino con vínculos en los niveles más altos del Partido Comunista de China, visitó al menos siete veces la Casa Blanca entre los años 2015 y 2016.

Según FOX, Person, en esos años enviaba correos electrónicos a Hunter Biden y a su socio comercial, Eric Schwerin sobre negocios asociados con Harves Group, realizando varias visitas a la Casa Blanca, incluida una recepción navideña en diciembre del años 2015 con Bo Zhang, el ejecutivo de nacionalidad china, que fundó Harves Group.

Los registros de visitantes de la Casa Blanca de 2015 y 2016, muestran que ex asesor Person se reunió con su hermana, Anne Marie Muldoon, quien antes trabajó para Schwerin y Hunter Biden en Rosemont Seneca Partners, antes de unirse a la oficina del vicepresidente Biden en mayo de 2014, al menos cuatro veces.

Person, que desempeño en la administración de Obama como asesor del vicepresidente Biden, dejo la Casa Blanca a finales del mes de julio de 2014 para desempeñar un “papel de asesor especial” en la Universidad de Carolina del Sur, antes de convertirse en presidente de Harves Group y establecer asociaciones globales en China.

En definitiva, el cerco cada vez es mayor, respecto a los negocios de la familia Biden con China y Ucrania.

Es curioso, que el asunto del portátil de Hunter Biden, de que se derivan muchas investigaciones periodísticas, apenas se diga nada en Europa, cuando el escándalo parece cada vez de mayores dimensiones, no sólo por los contenidos del portátil ya en si graves, sino de todas las derivaciones que se están produciendo.    

QUERIENDOLO O NO, PARECEN AGENTES DEL MAL

Cuando el crecimiento se ralentiza, cuando las familias tienen dificultades para llegar a fin de mes, debido a la subidas desorbitadas de los precios, el Gobierno del señor Sánchez, sólo parece tener un objetivo: seguir en la Moncloa, al coste que sea.

Queriéndolo o no, parece que el ejecutivo siempre esta preocupado por defender a los “malos”, a los que se niegan a condenar los crímenes de ETA, a los que hacen homenajes a aquellos que llegan de las cárceles tras cumplir una condena por asesinato, parece siempre estar con el mal.

Son, queriéndolo o no, tóxicos para la sociedad, y se dedican a perseguir a los que defienden la vida delante de una clínica donde se practican abortos, mientras se justifican los “piquetes” en una huelga, porque dicen son un derecho.

Son los mismos que queriéndolo o no, justifican a los Okupas, mientras los que han ganado con el sudor de frente unos ahorros para tener una vivienda, tienen que aguantarse y se debaten en la “desesperación”.

Es patético, pero siempre queriéndolo o no, están con el mal.

Están con el mal casi siempre porque “adoran” la mentira, siempre que crean que les beneficia en algo y mienten sin rubor y sin pedir perdón, tratando de llegar a decir que los blanco es negro y lo negro blanco.

Queriéndolo o no, más parecen agentes del mal y la división. Pobre España.      

“DESVERGÜENZA”

La desvergüenza política existente en una gran parte de los medios de comunicación, dispuestos a “tragar” con todo y la desvergüenza de algunos partidos que salen en socorro de un Gobierno en estado “político terminal”, es insuperable.

Es decir, estos personajes que dicen que nunca pactaran con Vox, un partido que respeta la Constitución y no tiene ex terroristas en su filas sin embargo acuden a Bildu para que les convalide un decreto lleno de carencias y no negociado.

Son personas sin vergüenza política alguna y a los que habrá que pedirles cuenta, cuando todo esto pase, que pasará y antes de lo que creen.

Tenemos a Teruel Existe y al PRC, junto a otros, cómodos y contentos de seguir apoyando a un Gobierno que ha perdido el rumbo.

Estos partidos y otros más son colaboradores del desastre que vivimos y me llama la atención que ningún militante de esos partidos, llenos de personas sensatas, digan nada, lo que demuestra falta de interés o valentía.

Este Gobierno, esta causando un daño tremendo a la vida de los españoles, a su hacienda y a su bienestar, sus decisiones, casi siempre dividen, lo que no deja de ser una grave irresponsabilidad.

Es urgente pasar página de esta historia de España, en la que el destino de la nación está en manos de los que quieren destruirla. Todo un desastre, que algunos pagaran teniéndose que esconder ante tanta cobardía y respeto a los ciudadanos.

No son la siglas de los partidos, son las personas, las responsables.

 

 

“NI PUÑETERO CASO”

Me cuesta creerlo, pero parece que es una ocurrencia absurda y sin sentido más de este Gobierno de España, que nos toca sufrir: Van a recomendar dietas en los restaurantes sin vino ni cerveza.

Todo ello, es para coger “el petate y correr”, porque ello no tiene un pase.

Me supongo que nadie hará caso de esta estupidez, que no tiene ningún viso de hacerse realidad, pero que el mero hecho de que se atrevan a presentar ideas tan peregrinas, nos da muestra de la capacidad e ideas de los que nos dirigen.

Estos señores que se esmeran en tener en el catering del Falcón, buenas viandas y buen vino para su viajes, se les ocurre ideas peregrinas de este estilo.

Es el mismo Gobierno que en plena pandemia ha mentido a los españoles diciendo que seguían los consejos de los expertos, pero los expertos nadie les conocía, el mismo Gobierno que hizo un confinamiento ilegal para nada, causando daños psicológicos y económicos incalculables.

La verdad, que es imposible tener una “pesadilla” mayor de gobernantes, que sólo parecen pensar en meterse en la vida de las personas y tratar de gobernarnos, como si fuéramos robots.

Cuando se leen este tipo de noticias, uno se pregunta de donde han podido salir mentes pensantes de este nivel.

No puñetero caso, a tanta injerencia en la vida de las personas.

La involución intelectual esta en pleno proceso, parecen querer “volvernos locos”.        

PARECEN DISPUESTOS A TODO

Parece que este Gobierno está dispuesto incluso a “vender” a España con tal de estar unos meses más en el poder.

Querer cambiar las mayorías necesarias, para estar en la comisión de secretos oficiales e incluir así a Bildu y Esquerra, es una irresponsabilidad que roza la traición a la Patria.

Es decir, se quiere que los que odian todo lo español y el propio ser como nación, puedan conocer altos secretos de Estado.

Sólo un Gobierno que ha perdido la vergüenza, puede tomar una decisión de tal calado.

Con permiso para la comparación, es como poner a la zorra a cuidar de un gallinero, lo más lógico, es que las gallinas sufran la persecución de la zorra y corran serios peligro de muerte.

Los partidos de la oposición deben de al menos, tener la responsabilidad de oponerse con todas su fuerzas a tal desaguisado y defender los derechos que la Constitución recoge, y que con la presencia de estos grupos corren serio riesgo de ser sobrepasados y nuestro estado de derecho entrar en coma.

El Gobierno está jugando con fuego en un acto, de huida hacia adelante incalificable.

Estamos viviendo momentos críticos de nuestra vida política, e iniciando un camino muy peligroso.      

UNA GRAN NOTICIA PARA LA LIBERTAD

La adquisición de la red Twitter por Elon Musk, es una gran noticia para la libertad y significará posiblemente un antes y un después, en materia de libertad de expresión

Musk, realiza la compra por importe de 44.000 millones de dólares USA y como ha anunciado, evitará que esta red social, pueda caer en la supresión de comentarios por ideas, como hasta ahora ha ocurrido, con la expulsión de personajes contrarios ideológicamente a lo que se llamaba “políticamente” correcto o las ideas “wake”.

Es de suponer que los defensores de la llamada ingeniería social, estén muy tristes, sin embargo, creo que la sociedad en su conjunto debe de celebrar el que se defienda la libertad, sin cortapisas de modas o formas que quieren imponer el poder de unos pocos.

En Estados Unidos, está adquisición, pondrá al Partido Demócrata ante su propia realidad de mala gestión, desaciertos y mentiras, cosa que hasta ahora generalmente no era muy correcto el que se comentará en esta red social.

Estamos, ante una de las mejores noticias económicas y sociales de los últimos años, posiblemente este sea el inicio de la victoria de la libertad sobre la dictadura globalista.      

SE ACABÓ LA FARSA

 

 

 

 

Una vez más D. Fernando del Pino Calvo Sotelo, en un brillante trabajo razona y desde su libertad documentada opina sobre el uso de las mascarillas.

Por su interés reproducimos el artículo.

 

La farsa de las mascarillas ha tocado a su fin tras dos largos años de obligatoriedad en interiores – uno con la grotesca obligación en exteriores – sin que ello impidiera que se sucediera ola tras ola de contagio y contrajeran el covid doce millones de españoles, cifra oficial inferior en orden de magnitud a la real. La aceptación por parte de las autoridades de mascarillas de tela elegidas por su estampado y no por su eficacia era un indicio de que estábamos ante un paripé.  Así, tras dos años con el virus haciendo lo que le ha dado la gana, la inutilidad de las mascarillas debiera parecer evidente a todos, pero es necesario denunciarlo, pues si bien no han impedido la propagación del virus sí han reforzado la neurosis de una parte de la población, que se siente desprotegida sin ellas.

La política de apariencias pronto contaminó las directrices sanitarias. Cuando las CCAA impusieron las mascarillas en 2020 (exteriores incluidos) ni un solo medio criticó la medida, pues afectaba a todos los partidos. Sin embargo, cuando el gobierno central reimpuso brevemente la absurda obligación en exteriores los medios de la oposición no dudaron en criticarlo sin rubor. En realidad, si algo puede criticarse del final de las mascarillas son sus arbitrarias excepciones, que obligan a una parte de la población a continuar con la farsa. ¿Tan difícil es defender que quien quiera llevar mascarilla la lleve y que quien no quiera no lo haga?

España ha tardado en eliminar la mascarilla mucho más que otros países europeos como Reino Unido, que la eliminó hace tres meses. Sin embargo, estados norteamericanos como Texas la eliminaron por completo (sin excepciones) hace un año y su evolución epidemiológica posterior ha sido indistinguible de la de otros estados. El caso de Suecia es también elocuente. A pesar de no sufrir durante la mayor parte de la epidemia ni confinamientos, ni toques de queda, ni limitación de comensales, ni obligatoriedad de mascarillas, es decir, sin arruinar vidas y negocios ni dejar a la población mentalmente tocada, ha tenido menos muertos por millón que España, Portugal, Francia, Reino Unido o Italia[1]. La región de Estocolmo ha tenido la mitad de muertos por millón de habitantes[2] que la Comunidad de Madrid. ¿No deberían estos datos invitar a la reflexión? Tanto sacrificio, tanta imposición, tanta norma absurda, tanta tiranía, tanta histeria, ¿para qué?

Las mascarillas no han funcionado

La evidencia científica, inicialmente débil y contradictoria, era no obstante escéptica respecto a la eficacia real de las mascarillas. En marzo del 2020 el Journal of the American Medical Association publicaba que “no hay pruebas que sugieran que las mascarillas utilizadas por personas sanas sean eficaces[3]”, y una robusta revisión Cochrane concluía que “en comparación con no utilizarla, el uso de una mascarilla supone poca o ninguna diferencia en el contagio de una enfermedad similar a la gripe[4]”. Ahora disponemos de datos del mundo real. El primer ensayo controlado aleatorizado (nivel 1 de fiabilidad científica) sobre la eficacia real de las mascarillas quirúrgicas frente al covid, realizado en Dinamarca, concluyó que su protección era estadísticamente insignificante[5]. Por otro lado, en EEUU no ha habido diferencia alguna en el nivel de contagios entre los estados que han obligado a utilizar mascarillas (línea negra) y aquellos que han respetado la libertad de sus ciudadanos (línea naranja)[6]:

La obligación de portar mascarillas ha sido particularmente inhumana en los niños, para quienes el covid es menos peligroso que la gripe[7]. Daba igual que las propias autoridades sanitarias europeas reiteraran que “la transmisión de niño a niño en las escuelas es infrecuente[8]”, o que en Suecia, con los colegios operando con completa normalidad, no hubiera “ni una sola muerte en una población escolar de casi dos millones de niños[9] ni un riesgo relativo superior de los maestros respecto al resto de la población[10]”. Las mascarillas no sólo han dañado la salud física y psicológica de los niños, sino que no han servido para nada. Un reciente estudio realizado en Cataluña con 600.000 niños ha confirmado que las mascarillas obligatorias en las escuelas “no se han asociado con una menor incidencia o transmisión del SARS-CoV-2, lo que sugiere que esta intervención no ha sido eficaz[11]”. Estos datos deberían avergonzar a nuestros responsables políticos, que han tenido asfixiada durante dos cursos académicos a la población escolar sin importarles lo más mínimo su bienestar físico o psicológico, situación extrapolable a universidades que no han dudado en imponer un régimen de terror histérico propio de la peor distopía y que ahora intentan, de forma posiblemente ilegal, presionar y amedrentar a sus alumnos para que las sigan llevando.

Las causas reales de la imposición de mascarillas

Más allá del mimetismo que guía a la clase política cuando no sabe qué hacer, la imposición de las mascarillas tiene distintas causas, ninguna científica. En Reino Unido cincuenta psicólogos denunciaron la intencionalidad de las tácticas de terror utilizadas para lograr que la población aceptara restricciones inimaginables a sus libertades[12]. Entre ellas estaba la imposición de mascarillas, “un potente símbolo de peligro” que mantenía a la población en constante estado de miedo. Las mascarillas también han sido la herramienta idónea para trasladar al ciudadano la responsabilidad de la epidemia (inicialmente centrada, como recordarán, en la ineptitud de las autoridades) de modo que si el virus seguía circulando era por culpa de quienes no cumplían las normas. Asimismo, las mascarillas han cumplido la función de crear en el ciudadano una ilusión de control (“está en mi mano hacer algo”) haciéndole creer ingenuamente que el cumplimiento de las normas le garantizaba la salud, a pesar de la evidencia. No ofrecían seguridad, sino sensación de seguridad. De ahí que, tras dos años de angustia, algunas personas contemplen hoy con pánico la posibilidad de quitársela, lo que demuestra que lo que necesitan no son mascarillas, sino ayuda psicológica. En efecto, la incalificable campaña de terror mediático ha provocado en parte de la población patologías mentales que no remitirán fácilmente.

Volver a vivir sin miedo

“El antídoto del miedo es el conocimiento”, escribió el filósofo Ralph Waldo Emerson. En efecto, la campaña de terror mediática se basó desde un comienzo en la repetición de falacias que no estaban respaldadas por los datos ni por la ciencia y que estaban destinadas a mantener a la población perdida en una niebla de ignorancia y paralizada por el pánico. Naturalmente, esta campaña de terror defendía intereses del contubernio político-mediático-farmacéutico: los políticos podían imponer más fácilmente su tiranía sobre una población aterrorizada, los medios vendían su sensacionalismo y las grandes farmacéuticas colocaban sus vacunas y terapias genéticas a toda la población y no sólo a aquellos para los que el covid podía revestir gravedad. En efecto, la primera falacia fue hacer creer que el covid era una enfermedad peligrosísima para todos. Sin embargo, prácticamente desde el inicio de la epidemia se sabía que el covid sólo era potencialmente grave para una minoría de la población determinada por edad y comorbilidades mientras para el resto era estadísticamente leve. Incluso con las primeras variantes, más graves que las actuales, la tasa de supervivencia era muy alta: más del 96% de mayores de 70 años, más del 99,7% de los de 50-70 años y más del 99,99% de los menores de 50 sobrevivía al covid[13]. Y si usted era sano y no sufría diabetes, cardiopatías, obesidad o hipertensión, el riesgo de morir por covid se reducía tanto que se convertía en una probabilidad insignificante para una inmensa mayoría de la población[14]. Estos eran los datos reales, ocultados por el contubernio político-mediático-farmacéutico.

Asimismo, con el claro objeto de vender más vacunas, por primera vez en la historia se ninguneó la inmunidad natural de forma escandalosa a pesar de que se sabía que quienes habían pasado el covid, incluso de forma leve, poseían una inmunización natural a muy largo plazo y en todos los niveles de defensa: mucosas (IgA), humoral, celular, e incluso inmunidad esterilizante[15]. La inmunidad natural era muy superior a la producida por las vacunas[16], de modo que, en caso de volver a tener contacto con el virus, o bien no se presentarían síntomas o se presentarían leves. El más reciente estudio sobre inmunización natural corrobora estos datos, pues concluye que la tasa de reinfección en quienes pasaron el covid con las variantes alfa y delta fue sólo del 0,73% para adultos y del 0,21% para niños[17]. Con ómicron la tasa de reinfección de quienes habían pasado la enfermedad con variantes previas ha sido claramente más elevada, pero con síntomas leves, “como un catarro”. Si un catarro antes no nos preocupaba, ¿por qué habría de hacerlo ahora? Si usted ha pasado el covid, olvídese del covid.

La prudencia y el sentido común no están reñidos con la evidencia de que las mascarillas no sólo no funcionan, como es patente, sino que cronifican patológicamente el miedo y la obsesión y nos impiden vivir la vida. El covid es ya una enfermedad endémica que no podemos erradicar, pero el miedo es otra enfermedad endémica, y ésta sí podemos erradicarla.

La mascarilla como símbolo de sumisión

La imposición de mascarillas ha tenido un significado más profundo, pues ha supuesto un paso más en el proceso de sumisión del ciudadano al poder político. El fascismo sanitario que hemos sufrido (cuyo mayor exponente en España ha sido el gobierno de Galicia) es un aviso del nuevo totalitarismo hacia el que nos dirigen, plagado de prohibiciones basadas en mentiras y en el que no existe libertad, sino uniformidad mediática y censura “por nuestro bien”. Esta sumisión ha sido especialmente humillante cuando la población aceptaba normas contrarias a la lógica, como llevar mascarillas por la playa, el campo o una calle solitaria. También ha demostrado que el poder no necesita de una omnipresente presencia policial: como con la Stasi, colaboracionistas que no van uniformados han sido los encargados de vigilar y amonestar a quienes osaban resistirse.

La respuesta de las autoridades a la epidemia ha sido un alucinante experimento totalitario de restricción de derechos y libertades basado en tres imposiciones: confinamientos, mascarillas y vacunas. Contrariamente a lo defendido por el contubernio político-mediático-farmacéutico, ninguna de las tres medidas ha resultado particularmente eficaz. Todas, sin embargo, han provocado consecuencias no deseadas. ¿Hemos aprendido algo? Me temo que muchos ciudadanos, atrapados entre el miedo, la ignorancia, el borreguismo y la obediencia ciega, no, pero los yonquis del poder sí lo han hecho: han aprendido que si logran asustarnos lo suficiente seremos capaces de aceptar cualquier yugo, incluso sacrificar la salud de nuestros hijos y aceptar mansamente que nuestros mayores mueran solos. Por ello, si llega el nuevo totalitarismo ya no podremos culpar a los tiranos, sino a la sociedad enferma, sumisa y medrosa que hemos creado y que los recibirá como salvadores, con los brazos abiertos.

[1] COVID Live – Coronavirus Statistics – Worldometer (worldometers.info)
[2] Covid-19 in Sweden – deaths (covid19insweden.com)
[3] Medical Masks | Infectious Diseases | JAMA | JAMA Network
[4] ¿Las medidas físicas, como el lavado de manos o el uso de mascarillas, detienen o frenan la propagación de los virus respiratorios? | Cochrane
[5] Effectiveness of Adding a Mask Recommendation to Other Public Health Measures to Prevent SARS-CoV-2 Infection in Danish Mask Wearers: A Randomized Controlled Trial: Annals of Internal Medicine: Vol 174, No 3 (acpjournals.org)
[6] Federal Judge Declares Enforcement of Mask Mandates on Public Transport Unlawful – The Daily Sceptic
[7] La declaración de Great Barrington – Great Barrington Declaration (gbdeclaration.org)
[8] COVID-19 and schools transmission (europa.eu)
[9]The Case Against Covid Tests for the Young and Healthy – WSJ
[10] Open Schools, Covid-19, and Child and Teacher Morbidity in Sweden | NEJM
[11] Unravelling the Role of the Mandatory Use of Face Covering Masks for the Control of SARS-CoV-2 in Schools: A Quasi-Experimental Study Nested in a Population-Based Cohort in Catalonia (Spain) by Ermengol Coma, Martí Català, Leonardo Méndez-Boo, Sergio Alonso, Eduardo Hermosilla, Enric Alvarez-Lacalle, David Pino, Manuel Medina-Peralta, Laia Asso, Anna Gatell, Quique Bassat, Ariadna Mas, Antoni Soriano-Arandes, Francesc Fina-Aviles, Clara Prats :: SSRN
[12] State of fear: how ministers ‘used covert tactics’ to keep scared public at home (telegraph.co.uk)
[13] ITCoronavirus.pdf (sanidad.gob.es)
[14] Superstición y ciencia en el covid – Fernando del Pino Calvo-Sotelo (fpcs.es)
[15] A. Mantovani, El Mundo, 15 abril 2020; Q. Long et al., Nature, 29 abril 2020; L. Ni et al., NCBI, 3 mayo 2020; A. Wajnberg et al., medRxiv.org (5 mayo 2020); N. Le Bert et al., Nature (15 julio 2020); S. Burgess et al., BMJ (3 septiembre 2020); M.W. Russell et al., Frontiers in Immunology (30 noviembre 2020); D.S. Kim et al., Frontiers in Immunology (9 diciembre 2020)
[16] Frontiers | Will SARS-CoV-2 Infection Elicit Long-Lasting Protective or Sterilising Immunity? Implications for Vaccine Strategies (2020) | Immunology (frontiersin.org)
[17] Risk of SARS-CoV-2 reinfections in children: a prospective national surveillance study between January, 2020, and July, 2021, in England (thelancet.com)

DEBIERA TENER CONSECUENCIAS PENALES

Obligados por una decisión judicial, la Administración de Drogas y Alimentos de Estados Unidos (FDA), dio a conocer otro lote de documentos de PFIZER el pasado primero de Abril con dados de los ensayos de la firma farmacéutica, que muestra que en la pruebas efectuadas la inmunidad natural fue tan efectiva como la de l apropia vacuna contra el COVID-19.

Lo más grave de todo es que los documentos de Pfizer y la FDA, no han descartado el riesgo de mejora dependiente de anticuerpos o ADE.

La enfermedad potenciada y asociada a la vacuna (VAED, por sus siglas en inglés) se registra con un “riesgo potencial importante” y al 28 de febrero del año 2021 Pfizer tenía 138 casos de sospecha de VAED, 75 de los cuales eran graves, lo que dio lugar a hospitalización, discapacidad, consecuencias potencialmente mortales.

Con este lote de 11.000 documentos de Pfizer, publicados el pasado día 1 de abril, las sospechas existentes, se han visto corroboradas. La gran revelación es que la inmunidad natural funciona y la firma farmacéutica, lo ha sabido todo el tiempo .

Los datos del ensayo clínico revelaron que no hubo diferencia en los resultados entre aquellos con infección previa por COVID 19 y aquellos que recibieron la vacuna. Ninguno de los grupos experimentó una infección grave. La inmunidad natural también fue similar a la vacuna en cuanto al riesgo de infección.

Otra de las revelaciones, fue que los efectos secundarios delas vacunas fueron más graves en las personas de 18 a 55 años que en las de 55 años o más. Aumento el riesgo de efectos secundarios con dosis adicionales, por lo que el riesgo fue mayor después de la segunda dosis que la primera.      

EN RUSIA, CASI NADA FUNCIONA

Un país con la renta per cápita que tiene Rusia, no puede ser una potencia mundial, desde el punto de vista militar, aunque es verdad, que el tener armas nucleares la cuestión varia, pero no tanto como para estar aquí en occidente de repente atemorizando a todas horas.

La invasión de Ucrania por parte de Rusia, es sin duda un acto criminal, pero en realidad sólo está demostrando la impotencia de un gran país, con otro mucho más pequeño y débil, como es Ucrania, lo que sólo hace demostrar el fracaso durante años de las políticas comunistas y de los años posteriores donde unos pocos se han enriquecido de manera extraordinaria, mientras el resto del país seguía en la pobreza.

En Rusia, sin corrupción casi nada funciona y ahora se puede comprobar con el material bélico ruso, en mal estado de mantenimiento y en parte obsoleto.

Por todo ello, es obvio que los países occidentales, están sobreactuando, de manera desproporcionada y aprovechando para vender material militar y por otro lado culpar a la guerra de sus “desaguisados” económicos después de la mal gestión de la pandemia.

Rusia, no está en condiciones de casi nada, porque la corrupción y los problemas sociales son de tal magnitud, que sólo por tener armas nucleares, puede suponer cierto riesgo.  

El que Vladimir Putin, se un dirigente criminal, no es óbice para decir que se está utilizando el sufrimiento del pueblo de Ucrania, por parte de los países occidentales, paseándose por Kiev dirigentes que sólo buscan su popularidad en los respectivos países y que utilizan lo que fuere sin escrúpulo por sus minutos de fama.

Los dirigentes rusos deberán ser juzgados y sobre todo Vladimir Putin, pero occidente no tiene autoridad moral para casi nada.

 

SOCIEDAD INFANTIL Y SUMISA

Con excepciones, decimos adiós a las mascarillas en interiores.

Sin embargo, es tal el miedo desvergonzado e irresponsable que las autoridades con la brillante colaboración de los medios de comunicación, han ejercido sobre el personal que muchas personas dudan y lo que es peor tienen miedo de suprimirla.

El ser humano con millones de años, ha ido sucesivamente desarrollado y mejorando sus sistema inmunitario, sin embargo, de repente parece de nada servir ante los intereses de todo tipo de una sociedad infantil y egoísta, en la que la mentira o la media verdad tiene premio.

Cuando los medios de comunicación, nos hablan de recomendaciones de los expertos, no nos dicen que expertos y si estos están dispuestos a rubricar sus decisiones o todo es “humo” .

Recordaran, como el señor Sánchez nos hablaba que se haría lo que recomendaran los expertos y luego se supo que no había expertos, sin embargo nadie dimitió y todo sigue igual.

Vamos a ser claros: ¿Expertos de qué?. ¿Sin conflicto de intereses?. O dicho con respecto funcionarios o burócratas.

No pongo en duda que las mascarillas en algunos momentos de aglomeración y falta de ventilación puedan ser recomendables, sin embargo, no hay estudios serios ni  claridad en las ideas y si muchos intereses y ganas de meter miedo. La doctora Margarite Gresz-Brisson, una de la neuróloga más prestigiosa de Europa, y directora médica de THE LONDON NEUROLOGY PAIN CLINIC, ha dicho que el uso de las mascarillas produce un daño irreparable, por falta de oxigeno, ya que la reinhalación del aire que respiramos conduce a una deficiencia de oxigeno y a la saturación de dióxido de carbono, hay células nerviosas en el hipocampo que no pueden estar sin oxigeno durante más de tres minutos, porque no sobreviven.

Pero claro, no casa con el mensaje oficial y como dice la citada doctora cuando dentro de diez años la demencia aumentará exponencialmente y las generaciones más jóvenes no puedan alcanzar su potencial innato, no servirá de nada decir que no necesitábamos mascarillas.        

Parece que una mascarilla sudorosa, con varios días utilizada, no causa ningún trastorno y puede tener algún tipo de beneficio, es algo increíble para una mente que piense y que no se dedique a obedecer de forma ciega y sin evaluar y buscar la verdad.

Y los políticos, encantados con esta sociedad infantilizada y sumisa.