“CINISMO Y MENTIRA”

Es vergonzoso, y realmente debiera a la sociedad hacer reflexionar, que los señores de la Comisión Europea, nos hablen ahora de riesgos de crisis alimentaria.

Sólo desde el cinismo más absoluto se puede ahora, a meter miedo a la población, cuando llevamos décadas en la UE, pagando por dejar miles de hectáreas en barbecho, destruyendo toneladas de leche en polvo y así en otros alimentos.

Estos personajes, que están armando hasta los dientes a Ucrania, siguiendo las instrucciones de Estados Unidos, en vez de negociar hasta la extenuación, son los que hablan ahora de crisis alimentaria. Son los mismo personajes que han gastado millones de euros, en una supuestas vacunas sin probar suficientemente y con cantidad de problemas de todo tipo; son los mimos personajes que se sacaron de la “manga” el llamado pasaporte COVID, un documento de control que no ha servido para nada, sólo para discriminar y para crear divisiones.

Creo sinceramente, que toda está serie de políticos, no sólo serán juzgados duramente por la historia, sino que debieran de ser juzgados por Tribunales de Derechos Humanos, por sus mentiras y por su daño a la sociedad.

Todo son prohibiciones, normas absurdas, maquinas de miedo, de forma continua, control social, perdida de valores y mentiras a discreción.

Estamos al borde del precipicio social, por culpa de los intereses de unos pocos, absolutamente desquiciados que quieren ser una especie de dioses en la tierra, anulando la libertad, la voluntad y el derecho a pensar y vivir en libertad.

 

CINISMO

ESCUELA DE CALOR

 

 

Una vez más, D. Fernando del Pino-Calvo Sotelo, con su gran sabiduría desmonta las exageraciones y mentiras sobre el llamado cambio climático.

Por su interés reproducimos el siguiente artículo.. 

La bisabuela inglesa de mi mujer era una señora elegante y espartana, y cuando sus hijas pequeñas se quejaban de la temperatura, contestaba impertérrita: “Nenitas, nenitas, en invierno hace frío y en verano hace calor”.

Fernando del Pino Calvo-Sotelo

21 de junio de 2022

La bisabuela inglesa de mi mujer era una señora elegante y espartana, y cuando sus hijas pequeñas se quejaban de la temperatura, contestaba impertérrita: “Nenitas, nenitas, en invierno hace frío y en verano hace calor”. Pues bien, cuando los propagandistas del cambio climático aprovechan una simple ola de calor para repetir sus cansinas letanías catastrofistas sobre el apocalipsis que nunca llega me entran ganas de repetirles: “Nenitas, nenitas, en invierno hace frío y en verano hace calor”. En efecto, lo que hemos vivido es una ola de calor veraniega como ha habido tantas y seguirá habiendo tantas. ¿Recuerdan el tórrido mes de agosto del 2003? Pues eso. La diferencia radica que en aquellos días más felices Al Gore aún no había rodado su documental Una Mentira Conveniente (¿o era al revés?) y el cambio-climatismo aún no se había convertido en la religión global de creencia obligada impuesta por el nuevo orden y sus obedientes medios de comunicación.

Una ola de calor normal y corriente

Se considera que existe una ola de calor cuando más del 10% de las estaciones de la AEMET registran temperaturas máximas por encima del percentil 95 de la serie histórica de temperaturas durante más de tres días seguidos. Desde 1975 se han producido en España unas 70 olas de calor veraniegas, con lo que son fenómenos normales y recurrentes. En el cuadro siguiente podemos ver las temperaturas máximas registradas en las estaciones afectadas por las distintas olas de calor en España desde 1975 según la AEMET[1]:

 

Para que vean cómo estos fenómenos meteorológicos son locales y nada tienen que ver con el cambio climático, en el siguiente cuadro pueden ver la misma tabla, pero correspondiente a Canarias, territorio español situado en latitudes muy inferiores a las peninsulares pero perteneciente, hasta donde yo sé, al mismo planeta sujeto al mismo clima planetario. Como podrán observar la serie no tiene nada que ver: en años donde en la Península había ola de calor en Canarias no las había (y viceversa) y en ningún caso se observa ninguna tendencia preocupante:

 

Los fenómenos meteorológicos no son el clima

Conviene reiterar que los fenómenos meteorológicos locales jamás pueden ser síntomas de ninguna variación climática, pues la unidad de medida temporal del clima es el siglo o más bien el milenio y porque los fenómenos locales, como su propio nombre indica, son locales, y pueden producirse de forma simultánea fenómenos de naturaleza completamente opuesta en otras regiones del mundo. Así, durante este mes de mayo se registraron unas de las temperaturas más bajas de la historia en el noroeste de EEUU[2] y en British Columbia[3] (al Oeste de Canadá), y mientras en España nos achicharrábamos la semana pasada, en Australia el invierno austral registraba las temperaturas más bajas de los últimos 70 años[4]. ¿Enfriamiento global? No, simple meteorología.

La cantinela cambio-climatista aprovecha los fenómenos meteorológicos naturales asociados al calor para ligarlos al calentamiento global. Por ejemplo, ahora que se acerca la época de huracanes e incendios forestales las plantillas estivales de los medios repetirán los titulares de todos los años como en el Día de la Marmota. Quienes les ordenan hacerlo saben que el relato es completamente falso, pura propaganda, pero la mentira ya forma parte intrínseca de un movimiento que no trata de ciencia, sino de ideología, poder y dinero. La realidad es que los huracanes están disminuyendo en número e intensidad al menos desde 1990[5] y que la superficie total quemada por incendios a nivel global ha descendido un 25% en las últimas dos décadas[6]. Incluso el IPCC de la ONU, algo así como el Vaticano de la religión climática, se vio obligado a reconocer que “no hay una tendencia significativa de la frecuencia de huracanes en el último siglo (…), sigue sin haber evidencia respecto al signo de la tendencia en la magnitud y frecuencia de las inundaciones a nivel global (…) y no existe suficiente evidencia en la actualidad respecto a la tendencia observada en sequías a nivel global desde mediados del s. XX” (IPCC, AR5, WG I, capítulo 2.6, p. 214-217).

Los mismos que ligan cualquier elemento que tenga que ver con el calor al cambio climático callan cualquier relación con el clima cuando se trata de frío. Así, la prensa local canadiense, norteamericana o australiana no ha advertido de un “enfriamiento global” por las olas de frío antes mencionadas como tampoco lo hizo la prensa española con el inhabitual frío de mayo de 2013 (el más frío desde 1985), o con Filomena, hace año y medio[7], o el pasado mes de marzo, el más nublado de los últimos 39 años, el sexto más lluvioso desde 1961 y el octavo más frío del siglo, según la AEMET[8].

Los medios tampoco han publicitado en exceso que en 2021 la Antártida vivió los seis meses más fríos jamás registrados[9]. Probablemente, los chamanes climáticos temían que la población se diera cuenta de que la “amenaza” del derretimiento de los hielos antárticos y el consiguiente aumento del nivel de los mares era un cuento chino para asustarnos. Bu. De hecho, la Antártida se ha enfriado ligeramente desde 1979, lo que quizá explique que, según un estudio de la NASA, esté ganando hielo, no perdiéndolo[10]. Dado que la Antártida tiene un volumen de hielo 1.250 veces superior el del Ártico, no es el hielo ártico el que debería preocuparnos, sino el antártico. De hecho, dado que el hielo ártico flota y ocupa ya un volumen, su derretimiento no aumentaría el nivel del mar, como descubrió Arquímedes antes del nacimiento del periodismo. Para mayor tranquilidad, sepan que la superficie del Ártico está revirtiendo su anterior tendencia y lleva varios años creciendo, hasta el extremo de que 2021 marcó el segundo año con más hielo desde 2003[11]. Apuesto a que no lo han leído en ningún medio.

Midiendo el calentamiento global

¿Existe calentamiento global en las últimas décadas? Sí, un poquito, pero contrariamente a la consigna repetida ad nauseam, no hay “consenso científico” (un oxímoron) sobre su causa, sino imposición y censura totalitarias, negando el debate, cerrando el acceso a publicaciones especializadas a los científicos que no comparten la consigna oficial y negándoles financiación para sus investigaciones. El fanatismo de los chamanes climáticos es proporcional a los enormes intereses políticos y económicos creados. La realidad es que aún no somos capaces de saber cómo funciona un sistema complejo, no lineal y caótico como es el clima, donde intervienen multitud de factores con retroalimentaciones de distinto signo, como los océanos, las nubes, la rotación de la Tierra, la actividad solar, el vapor de agua (causante de la inmensa mayoría del efecto invernadero) y otros gases menores como el CO2, etc. Si no somos capaces de predecir la meteorología a una semana vista, ¿cómo vamos a ser capaces de predecir el clima de dentro de un siglo?

Desde que tenemos satélites midiendo la temperatura global, nuestro planeta ha sufrido un ligero calentamiento de 0,14°C por década, y en los últimos 20 años apenas ha habido calentamiento, como muestra el siguiente gráfico elaborado con datos de satélites NOAA por el conocido experto Dr. Roy Spencer[12]:

 

Estos datos son refrendados por un reciente estudio procedente de mediciones de globos meteorológicos aerostáticos[13]. Tanto en el hemisferio Norte como en los trópicos, desde 1998 apenas ha habido calentamiento:

 

 La cultura del miedo

Tras su apariencia filantrópica, la religión del cambio climático esconde un odio al ser humano, considerado un virus perjudicial para la Madre Tierra, y una ambición de dominio y poder totalitarios centrados en combatir el virus, esto es, en reducir la población mundial. Pero sobre todo se engloba en la opresiva y desesperanzadora cultura del miedo[14] en que estamos inmersos en Occidente, en la que los poderes mantienen a la población en un constante estado de temor señalándole aquello que debe temer (un peligro exagerado o inventado) y proponiéndose a sí mismos como salvadores, prometiéndonos seguridad a cambio de nuestra libertad.

La secta del cambio climático utiliza el temor a la muerte bajo la amenaza de un Apocalipsis que, como Godot, siempre se pospone y nunca llega. En los países desarrollados sus chamanes se ofrecen a salvarnos si aceptamos empobrecernos a través del encarecimiento disparatado de las fuentes de energía. A los países pobres, que no pueden permitirse por sí mismos el capricho de rico que son las energías “renovables”, se les ofrece a cambio subsidios que se les concederá o no dependiendo fundamentalmente de que controlen su crecimiento demográfico (el quid de la cuestión), condenándoles a una dependencia crónica.

Los efectos perniciosos de la religión climática ya se están viendo. La causa estructural del aumento del coste de la electricidad y de la gasolina, más allá de la coyuntura bélica y de las autolesivas sanciones de Occidente, es la irracional persecución de los combustibles fósiles (baratos, eficientes y fiables) a los que tanto debe la Humanidad y la imposición de energías caras, intermitentes e ineficientes que benefician a unos pocos y perjudican a la mayoría. Así, el problema con las futuras olas de calor no serán las temperaturas alcanzadas, sino que no tendremos dinero para poder encender el aire acondicionado. La amenaza real no es el clima, sino la pérdida de libertad y la pobreza.

 

 

“AL BORDE DEL COLAPSO”

Las democracias europeas más importantes, están muy cerca del colapso, merced a la gestión de unos dirigentes incompetentes y alejados de la realidad.

Podemos comenzar, por el Reino Unido. donde el Primer Ministro, Boris Johnson, debiera haber dimitido hace meses y se encuentra sitiado políticamente, incluso por parte de los suyos, por su nefasta gestión de la pandemia, sus fiestas, mientras tenia a los ciudadanos confinados y su mal hacer, tanto en política exterior como interna.

La crisis generada por este señor, esta causando también una crisis de credibilidad en el propio sistema democrático del Reino Unido.

Otro tanto sucede en Francia, con el Presidente de la República, sin mayoría en la Asamblea Nacional, cuestionado a derecha e izquierda y con graves problemas en el país tanto de índole económico, como de convivencia, donde el debate sobre el control de inmigración y la seguridad sigue abierto.

El orden púbico en muchas zonas del país, esta en serio peligro, por la falta de integración de las segundas generaciones de inmigrantes.

Para colmo de males, la gestión de Macrón de la pandemia de COVID, además de ser un fracaso rotundo, ha tenido serias vulneraciones en materia de derechos y libertades de forma incomprensible. En definitiva, como se ha visto en la recientes elecciones a la Asamblea Nacional, una parte muy significativa de la población, ha perdido toda confianza en los políticos, como demuestra la alta abstención de casi un cincuenta y cuatro por ciento en las últimas elecciones a la Asamblea Nacional.

De España, podemos decir tres cuartos de lo mismo, tenemos un Presidente del Gobierno en manos de los independentistas, que toma decisiones de ingeniería social, muy alejadas de las autenticas necesidades y que elección tras elección ve como sus apoyos en los ciudadanos siguen cayendo, hasta límites desconocidos, como ha ocurrido recientemente en Andalucía.

Por otro lado, después de someter al país a un fuerte endeudamiento público, la crisis de deuda, puede ser todo un “caballo de Troya” .

A estas crisis particulares, habría que añadir la mala gestión de la Comisión Europea, con sus políticas alejadas de la realidad, su entrega a los intereses del “globalismo” y la fuerte tentación que parece mostrar últimamente, en coartar libertades, nunca puestas en duda, todo ello unido, a la gestión mala en la guerra de Ucrania, al no mostrar capacidad alguna para marcar un perfil propio, que preserve los intereses europeos.

En definitiva, tenemos ingredientes suficientes, para un colapso político a medio plazo, en Europa, no querer verlo es engañarse.                  

¿LIBERTAD DE EXPRESIÓN EN PELIGRO?

Quien lo iba a decir, pero es así: La libertad de expresión está en serio riesgo.

Lo peor de todo, es que los ciudadanos en general no son conscientes, de la gravedad de la situación que nos puede afectar muy gravemente y convertirnos de hecho, en una dictadura, con apariencia de democracia.

El pasado 10 de junio el BOE publicaba un Acuerdo del Consejo de Ministros por el que el Gobierno con el aval del Parlamento Europeo, pone en marcha el Foro contra las campañas de desinformación en el ámbito de la Seguridad Nacional.

En un estado democrático y de derecho, no necesitamos controles de este tipo, porque para ello estas las leyes y los tribunales de justicia, por lo tanto, por mucha pluralidad que se quiera dar a la composición de este organismo, el mismo, supone una seria amenaza a la libertad de expresión.

Por cierto, que el Coronel Pedro Baños, una de las personas con más prestigio en materia geopolítica y magnifico escritor, ha dado la voz de alarma, considerando el asunto como de pura censura, cada vez más descarada.

La reflexión que nos podemos hacer los ciudadanos, es que con esta ley, siempre el Estado tendrá razones para censurar algo, bajo la disculpa de la seguridad nacional.

Los grave de todo ello, es que la UE se está convirtiendo en un elemento fundamental en la privación de libertades, como se ha visto el absurdo pasaporte COVID .

Es decir, antes la UE, era garantía de libertad y respeto a los derechos fundamentales, ahora, se está convirtiendo en un elemento distorsionador de los propios derechos, que hasta hace poco defendía.

La UE, está sembrando un “campo de minas”que puede llevarla al suicidio como Organización.        

EL “BATACAZO” DE SÁNCHEZ

El “batacazo” electoral del PSOE en Andalucía, se puede entender en base a una situación económica muy grave como la que vivimos y como fruto de los graves casos de corrupción vividos en aquella Comunidad.

La política errática y de falta de verdad del señor Sánchez, ha acabado por pasarle una factura muy grande, a pesar de contar con toda una “armada” de medios de comunicación que se apañan cada día para soslayar lo importante y hablar de los anecdótico.

Sin embargo, cuando el día veinte de cada mes, vemos que nuestra cuentas corrientes, están más seca que el desierto de Mojave, no hay quién no busque formulas alternativas para cambiar la situación.

Por mucha ayuda mediática, por mucha ingeniería informativa, la realidad es imparable.

Y la verdad, es que la gestión del señor Sánchez, se inicio con la mentira traicionando una de sus grandes promesas, de no pactar con Bildu y ha seguido con medidas absurdas de ingeniería social, en vez de realizar políticas centradas y buscar el consenso.

La preocupación que debiera tener la dirección del PSOE, es que una parte de sus votantes no entienden sus políticas radicales ni su entreguismo a la demagogia.

Sin quitar mérito alguno a Juanma Moreno, lo que ha ocurrido electoralmente en Andalucía, ha sido más los deméritos del señor Sánchez, que los propios méritos del PP que ha realizado una gestión llena de sensatez pero que si quiere seguir deberá profundizar.

Por su parte Vox, y su candidata la señora Olona, han visto aumentar dos diputados su resultado, pero se ha quedado lejos de la expectativas creadas, más, por la sobreactuación de la señora Olóna, que siendo una gran parlamentaria y una persona muy bien formada, ha perdido el sentido de la humildad y de la propuesta sensata, sobreactuando, lo que ha sido percibido por los electores.

Sin embargo Vox, es una fuerza política que ha venido para quedarse y haría bien el PP de tomar muchas de sus propuestas y no entrar en la estrategia de la izquierda de intentar deslegitimar a millones de personas, muchos, por cierto, anteriores votantes del PP.

Sin embargo, ya se sabe el refrán “genio y figura hasta la sepultura”, y la señora Adriana Lastra, salió en televisión para no reconocer nada y tener una de las intervenciones más penosas de los últimos tiempos.

El PSOE, es un partido fundamental en este país, pero nunca ha estado en unas manos menos responsables y más soberbias, y la soberbia es siempre la tumba de político, debieran tomar nota y también Juanma Moreno, ante una responsabilidad tan grande como la de gestionar una mayoría absoluta, que puede ser un arma de doble filo.          

HUELGA DEL METAL: ASÍ SE PIERDE LA RAZÓN Y SE LLEVA A LA DESESPERANZA

Definitivamente, las personas que lideran la huelga del metal, están perdiendo el sentido de la realidad y las razones que muy posiblemente tuvieran inicialmente al declarar la huelga en este sector clave.

Con las quema de contenedores, con “piquetes”, la coacción derecho al trabajo de aquellos que libremente quieren ejercerlo, no se arregla nada y sólo llevará a los trabajadores a la desesperanza y por supuesto a la ruina a muchas empresas y a toda la Comunidad a importantes pérdidas, en un momento muy difícil, como el que vive la economía.

Lo hemos destacado en anteriores comentarios, que las cesiones deben de ser por las dos partes en conflicto, pero cuando se utilizan medios tales, como los anteriormente descritos, se pierde todo tipo de razón y se convierte el conflicto en algo irracional.

La misión de los sindicatos, no sólo debe de ser reivindicativa, sino de encauzamiento y sobre todo de diálogo, desde el conocimiento de las diferentes variables que en estos momentos vive un sector muy variopinto y con diferentes situaciones.

Me   pregunto si los sindicatos, solucionarán el futuro de aquellos trabajadores que debido a la huelga pueden ver desaparecida su empresa o si ellos como liberados sindicales duermen tranquilos ante el futuro de esas familias.

Si la imagen de los sindicatos, estaba en caída libre, ahora después de la huelga como la que vive en estos momentos Cantabria, su imagen quedará definitivamente desprestigiada.

La mayoría de los ciudadanos que no conocemos los recovecos de la negociación, pedimos acuerdos y flexibilidad por las dos partes, pero en modo alguno se puede aceptar acciones tales como el insulto, la quema de contenedores o la coacción.

 

TODO UN “LODAZAL”

Llegaron muy ufanos a la política, hablando de regeneración y juzgando a todo aquel que se pusiera por medio, con alguna causa pendiente.

La ultra izquierda, como hemos visto en tantos casos, desde un cinismo antropológico claro, juzga con diferentes raseros sus propios actos, respecto a los de los demás..

El caso de Mónica Oltra, imputada por la gestión de los abusos de su ex marido a una menor tutelada, es un escándalo más de algunos políticos que decían que llegaban para cambiar las cosas, pero realmente su objetivo, ha sido otro muy distinto y sus conductas personales y políticas en algunos casos “apestan”.

El mero hecho de que se abuse sexualmente de una menor tutelada, debiera de ser motivo suficiente, para que todas las organizaciones feministas pusieron el grito en el cielo, sin embargo podemos darnos cuenta como callan.

El auto, recoge que “existen una serie de indicios plurales que en su conjunto hacen sospechar la posible existencia de un concierto entre la señora Mónica Oltra y diversos funcionarios a su cargo, con la finalidad, o bien proteger a su entonces pareja o bien proteger la carrera política de la aforada”.

Estos personajes empezando por la señora Oltra y los que la apoyan, piden la presunción de inocencia, una presunción de inocencia siempre vulnerada cuando se trataba de un adversario político.

Los cargos que se pudieran derivar de poderse comprobar tal conducta, son motivo suficiente para que la señora Oltra hubiera dimitido de inmediato o hubiera sido cesada por el señor Ximo Puig; la nula credibilidad de ambos ha quedado de momento patente y también la nula credibilidad de diferentes asociaciones feministas que con su clamoroso silencio muestran como utilizan el supuesto feminismo más como arma política, que como defensa de derechos fundamentales.

En definitiva, un hecho claro de que nuestra democracia se mueve en un autentico “lodazal”, donde apenas no hay verdad ni valores, una democracia de “cartón”, que cada vez se “desangra” más.

 

“DESDE QUE EL MUNDO ES MUNDO EL CLIMÁ ESTA CAMBIANDO”

El Premio Nobel de Física 1973, Iván Giaever, ha declarado recientemente, al parecer, lo había manifestado anteriormente, que el llamado calentamiento global, se está convirtiendo en una religión.

Son numerosos, los científicos independientes y de gran prestigio los que han dicho que el cambio del clima es algo permanente desde la misma creación de la tierra.

La tierra, a los largo de miles de años, ha sufrido continuas evoluciones y cambios en las temperaturas, por lo que dicha evolución es totalmente independiente a la acción del hombre.

No es que el velar por el medio ambiente sea absurdo, en absoluto, pero si es obvio que la acción del ser humano tiene una incidencia mínima o casi imperceptible, por ello supeditar la vida de las personas, frenar el desarrollo, empobrecer países y regiones en base a un calentamiento global propiciado por la acción humana es un despropósito, que obedece a intereses económicos y de control social y a intentos  de instalar el temor permanente en la sociedad.

Concienciar a las nuevas generaciones, por el cuidado del planeta es algo encomiable y necesario, pero en modo alguno, se puede justificar un freno al desarrollo y una sobreactuación sobre el particular.

El cambio climático existe desde que el mundo es mundo y culpar a la ser humano de forma exclusiva, es como muy bien ha dicho el profesor Giaver, convertir tal teoría en una religión y condenar a la pobreza a millones de personas en base a el patrocinio que unos pocos pusieron en marcha en los años setenta y que sirve para otros intereses desconocidos.    

 

LANZAR HUEVOS NO ARREGLA NADA

Lanzar huevos contra la Consejería, proferir insultos o frases gruesas contra el Presidente de la Comunidad y el Consejero de Industria, no arregla nada del conflicto del sector de metal, sino al contrario, demuestra que en este momento los dirigentes sindicales, no saben por donde salir y creen que con el ruido fácil se arreglan las cosas.

No dudo en absoluto, que los trabajadores del metal, tienen motivos para estar enfadados y preocupados por la perdida de poder adquisitivo y también creo que PYMETAL, no está libre de responsabilidad a la hora de no llegar a acuerdos, pero en modo alguno se puede consentir, el insulto, la soez y como paso días pasados coartar el trabajo en otros sectores como ocurrió en Astander.

Sólo, desde una negociación con cesiones por todas partes y mirando al futuro del propio sector y del bien general, se puede abordar una negociación de estas importancia.

No se trata, de tener más fuerza o ser más intolerante y mucho menos ganar batalla alguna, se trata de buscar una salida válida para todos, pero que permita a un sector muy deprimido y con márgenes muy pequeños sobrevivir.

Sin empresas, no hay puestos de trabajo ni convenio que valga.

Sólo un futuro de trabajo estable nos puede sacar de la crisis, por lo que la huelga en estos momentos, ha sido un grave error.    

 

SOCIEDAD EGOÍSTA

Cada vez parece más obvio que vivimos en un sociedad muy egoísta e individualista.

Resulta, que parece ser que algunos vecinos cercanos al Hospital Universitario “Marqués de Valdecilla”, me supongo que unos pocos, se quejan de las sirenas de las ambulancias.

Entiendo que el ruido moleste y sobre todo por la noche sea un incordio, pero el Hospital existe mucho antes que las propias viviendas y lo que es más importante en todo caso, la salud es lo primero.

La salud, la urgencia es lo primero, puesto que un minuto de retraso puede ser la línea entre la vida y la muerte.

Obviamente, concienciar el que se utilice la sirena sólo cuando sea necesario puede ser una medida, pero en modo alguno, se podrá evitar en casos de suma urgencia.

Estamos en la sociedad en la que se protesta por el ruido, cosa que no crítico y no protestamos por el mal funcionamiento de cantidad de servicios públicos que pagamos todos los españoles.

En definitiva, estamos en una sociedad que protesta por cuestiones de menor importancia y se calla por otras cuestiones realmente graves. Muy curioso.