Mientras que los ciudadanos de Ceuta, siguen sufriendo en sus vidas, lo que es una invasión por parte de Marruecos; Pedro Sánchez, acompañado de varios Ministros y un importante sequito, se encuentra en Nueva York, para asistir a la Asamblea Anual de Naciones Unidas.
Buenos y caros hoteles, máxime en esta época del año, con cientos de representantes extranjeros; recepciones, palabrería, fotos y gastos, que debieran conocerse a cargo de todos los españoles contribuyentes.
Mientras se produce este espectáculo de luz y sonido socialista, totalmente alejado del sufrimiento y la desesperación de los habitantes de Ceuta, hemos podido ver como el Ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, se grababa con su teléfono, en una de las arterias principales de Nueva York, como si todo fuera una fiesta.
La falta de vergüenza y empatía de este Gobierno, empieza a ser ya insoportable, personajes ridículos, que en su vida hubieran soñado en llegar a puestos de tan alta representación, merced a pactos que dan asco y componendas vergonzosas desde el punto de vista político.
Si el cambio no llega pronto, empiezo a dudar, si puede tener solución el daño causado por unos personajes, que en la mayoría de los casos, sólo tienen un objetivo: vivir bien a costa de la política.
