El pueblo español, los españoles en general, necesitamos recuperar la concordia y la paz de los corazones, y no debiéramos caer en la crispación, que se nos está generando por parte de políticos irresponsables, con la ayuda de algunos comunicadores.
Pedro Sánchez, nos está haciendo peores, con su crispación e intentos continuos de división, lo que hace que se produzca algo tan humano, pero que debiéramos todos intentar controlar, como es aquello de acción, reacción.
Cuando se miente de forma flagrante, cuando se desprecia al que piensa distinto, cuando se trata de «colonizar» todas la instituciones, cuando se mueven viejas rencillas, ya olvidadas para sacar rédito electoral, cuando se gobierna pactando con grupos que no condenan la violencia de ETA, cuando no se aprueban los presupuestos y se trata de hurtar el debate en el Parlamento, utilizando de forma torticera las leyes para paralizar proposiciones en el Parlamento, cuando se está rodeado de casos de corrupción y no se quiere reconocer, puede ser lógico que una parte importante de la sociedad se sienta maltratada, y sienta impotencia ante las imposiciones y por lo tanto, también se radicalice y pierda hasta la paz interior.
Si, somos peores los españoles, pero debemos de intentar evitarlo y tratar con la mayor paz posible interior, buscar la verdad y defenderla, tratando superar odios de todo tipo y no caer nunca, en «ojo por ojo, y diente por diente»; ello no debe sin embargo, ser obstáculo para que no tengamos miedo a defender libremente nuestras ideas y nunca renunciar a la verdad.
Los creyentes, aunque cargados de defectos humanos, debemos de intentar poner, todas nuestras fuerzas en buscar la concordia y la unión, recobrando el sentido común, que nos quieren hurtar para hacernos más vulnerables.
