El régimen del 78, está prácticamente en colapso. La corrupción cerca a un Gobierno, sin presupuestos, ni mayoría en las Cámaras, con casos escandalosos como el que afecta a Rodríguez Zapatero y que preservando por supuesto la presunción de inocencia, está causando un escándalo de dimensiones insoportables para lo que debiera de ser una sociedad democráticamente sana.
Ahora no se trata sólo ya si el ex Presidente del Gobierno es culpable o inocente, cuestión que determinará la Justicia, sino de las riquezas que ha acumulado un personaje que se paseaba por lo mítines dando lecciones de ética y que lo que es aún peor, se ha dedicado aparentemente, a defender y mercadear con dictaduras criminales como la Venezolana, y China, después de abandonar en su día el Gobierno y dejarlo al borde de la intervención económica.
Sólo por ello, Rodríguez Zapatero, ya ha sido juzgado moral y éticamente por gran parte de la sociedad.
Detrás de esta forma de actuar políticamente, esta también un Gobierno que siempre ve la «paja en ojo ajeno» y no quiere ver la gran viga en el propio.
Unos por acción, otros por omisión, han llevado a la democracia española a un estado casi «catatónico».
Para salir de esta situación y regenerar el sistema, hará falta mucho tiempo y personas dispuestas a «inmolarse» políticamente, algo, que parece hoy por hoy muy difícil.
