Celebramos como cada dieciséis de julio, la festividad de Nuestra Señora del Carmen, Patrona del mundo de la mar y con muchas celebraciones tanto en pueblos costeros, como en el interior.
La devoción a la Virgen del Carmen, está en el corazón de millones de personas en todo el mundo y por supuesto, de miles de personas en nuestra Comunidad de Cantabria.
Está fiesta está en el ADN espiritual de las familias, pasando de padres a hijos.
Muchos recuerdos, nos vienen a la memoria, como el de un personaje tan querido y popular en Santander, como era Nicolás Ochoa «Kalin», que nos dejó un 30 de enero de 2.009.
«Kalín» y su motora «Rampa de Colas», eran un referente en Puertochico, un referente de bondad y ayuda a toda persona que se lo solicitará.
«Kalín» como tantos otros hombres de la mar, vivía con devoción este día del Carmen.
Son recuerdos imborrables de Santander y el mar.
El día del Carmen, este día dieciséis de julio, debiera de ser festivo en toda Cantabria, es una fiesta que el pueblo siente y vive y no como ocurre, con el llamado Día de la Instituciones, que nuestros políticos en su día se «sacaron de la manga», sin querer herir a nadie.
Me parece bien que lo celebren en Puente San Miguel, y que tengan un acto institucional, pero es una fiesta innecesaria y que me atrevo a decir, gran parte de la población no vive con intensidad.
Ya sabemos, que a los señores políticos, les gusta mucho este tipo de actos, pero nada tiene que ver con el autentico sentimiento de la gran mayoría de la población.
No lo harán, porque ya sabemos que el rectificar, casi nunca va con ellos, una pena.
Nuestra Señora del Carmen, ruega por nosotros.
