Los dos grandes partidos de este país, debieran de hacer un análisis serio y pausado después del resultado de las pasadas elecciones regionales en Aragón.
La victoria de Partido Popular, retrocediendo dos escaños sobre la legislatura anterior, debiera de ser un serio aviso a las estrategia y programas de esta formación, que muestra un serio estancamiento en su intención de voto y un distanciamiento y falta de credibilidad de una parte importante de su electorado.
Seguir mirando hacía otro lado, como están haciendo desde está formación y algunos de los medios de su entorno, además de ser una irresponsabilidad, es someterse a un riesgo mayor de seguir perdiendo apoyos en próximos comicios.
Los partidos políticos, tienen que ser transmisores de la voluntad de sus electores y por supuesto del bien común, algo que precisamente es la causa del desencanto existente, en cada vez mayores ámbitos de la sociedad.
Por su parte el PSOE, sigue su curso hacía un riesgo cada vez más claro de irrelevancia, como ha ocurrido en otros países.
De no cambiar rápidamente, cuanto más tiempo siga Pedro Sánchez en la Presidencia del Gobierno, mayor será su pérdida de votos.
Las políticas absurdas, las continuas improvisaciones, su entreguismo al independentismo, la falta de gestión y solución de los problemas reales, la división social, acabarán siendo una losa, difícil de levantar.
Cuando repetidamente, un sector de la población, muestra electoralmente tanto descontento, se debieran preguntar los partidos que han sido hasta ahora mayoritarios por las autenticas causas y no culpar a los electores por haber votado otras opciones.
Me temo que desgraciadamente no habrá autocritica y todo continuará igual, lo que puede llevarles a crisis internas de gran calado.
Por su parte los dirigentes de VOX, deberían ser humildes en su gran éxito y no fallar en las expectativas que muchos ciudadanos tienen para cambiar tantas cosas como hay que cambiar, si no lo hacen, todo el éxito electoral, puede quedar en algo pasajero.
España, necesita cambios de «gran calado», aquellos que tengan la valentía de acometerlos, seguro que acabarán teniendo el reconocimiento mayoritario de la población.
