El Gobierno de España y el Presidente de la Generalitat, Salvador Illa, parecen entrar en cierto pánico, por el mero hecho de que el Departamento de Estado de los Estados Unidos, ha solicitado a su Embajada en España, una investigación, sobre como ha gestionado la Generalitat de Cataluña la eutanasia de la joven Noelia Castillo.
Me parece estupendo, que la administración norteamericana, solicite información e investigue un asunto tan dramático e inmoral, como ha sido la eutanasia suministrada a Noelia.
Como español me avergüenza lo sucedido y mucho más el «pasotismo» de una parte de la sociedad, mal formada y muy mal informada, que consiente este tipo de actuaciones o que da su apoyo a formaciones que elaboran leyes tan tóxicas para la sociedad y que son contrarias a los derechos humanos.
Precisamente la administración norteamericana, parece sospechar de grandes fallos en la preservación de los derechos humanos en nuestro país, según recogen algunos medios.
En cualquier caso, el Gobierno norteamericano, parece estar muy cansado de los continuas declaraciones más o menos veladas por parte del Presidente del Gobierno y otros miembros del ejecutivo contra la administración Trump y no sería de extrañar, que a partir de ahora desde Washington no se desaproveche ninguna ocasión para poner al Gobierno de España, ante su propio espejo.
