La doble moral de una parte de la izquierda, es conocida de siempre.
Su silencio clamoroso, cuando se «roban» una elecciones como ocurrió en Venezuela, su silencio por los crímenes de lesa humanidad en este país, con robos y saqueos de miles de millones de dólares procedentes del petróleo, la cooperación del narco régimen con el terrorismo internacional, ha sido una constante en las últimas décadas, mientras, ocho millones de venezolanos tuvieron que salir del país, obligados por la persecución y por la ruina, por no pertenecer al régimen.
Una parte de la izquierda actual, tan silenciosa ahora con lo que está ocurriendo en Irán, donde las continuas manifestaciones de un pueblo oprimido y con grandes problemas económicos, ha propiciado ya al menos 17 muertos en los disturbios, dice que Estados Unidos ha secuestrado a Nicolás Maduro y que se rompe así el orden internacional.
No puede haber ninguna ley internacional, que impida poner ante la justicia a un personaje como Nicolás Maduro, es más, espero que sean muchos más los que tengan un juicio justo por el daño irreparable y el sufrimiento causado a su pueblo.
Lo que se llama progresismo actual, que no es progresismo, sino todo lo contrario, se ha quedado en el mundo sin una sólo propuesta positiva a la sociedad, para ofrecer salida a los problemas cotidianos de los ciudadanos, sólo ofrecen limitación de libertades y derechos, control social y pobreza.
Es imposible mayor cinismo por parte de aquellos. que nunca se les ve defender los derechos humanos y la libertad, salvo que afecte a sus propios intereses.
Su credibilidad es nula.
