De repente parece que al Presidente del Gobierno y a algunos miembros del Ejecutivo, les entra preocupación y prisa por el control de las redes sociales para los jóvenes menores de dieciséis años, es decir, ahora se quieren meter en la educación y formación de nuestro hijos.
Claro que en la redes sociales hay riesgos para nuestros jóvenes, como los hay en la proliferación de la drogas de diferentes tipos, sin embargo, no vemos que nuestro Gobierno se preocupe de cortar radicalmente todo el tráfico de estupefacientes en el Estrecho y los narcos, se pasean en las «mismas narices» de los ciudadanos con sus planeadoras sin que las fuerzas del orden tengan los medios adecuados y suficientes para detenerlos, ni tampoco vemos preocupación del Gobierno por cambiar la legislación sobre estupefacientes, haciéndola mucho más dura.
Señores del Gobierno, la educación de los hijos es de los padres o tutores y el querer intervenir en el control de la redes, tiene en realidad otros motivos perversos, como el intentar coartar la libertad de los individuos y tratar de hacer, no una sociedad más sana, sino más sumisa y mucho peor informada.
Es muy preocupante la tendencia de este Ejecutivo a decirnos como tenemos que pensar, hablar, sentir y por supuesto votar.
Lo que en realidad queda patente, es la falta de verdad por parte de nuestro dirigentes y la pérdida de argumentos.
En realidad viven en el vacío.
