Los países más importantes de Europa, han solicitado a la Comisión Europea, medidas drásticas con las importaciones procedentes de China.
Más vale tarde que nunca, pero después de prácticamente «cargarse» con medidas absurdas, el sector del automóvil en el viejo continente, uno de los sectores más florecientes, se dan cuenta que han dejado que China acapare de manera vergonzante una importante cuota de mercado.
China, no compite con las mismas reglas, China es una dictadura cruel, que trata de inmiscuirse en nuestra libertad.
Por ello, es especialmente grave la posición de Pedro Sánchez, como única voz discordante, cuando España tiene una gran dependencia del sector de la automoción y de su industria auxiliar. El Presidente del Gobierno, más parece ser una especie de delegado de los intereses de China en Europa, algo que dada la tendencia que tiene a defender las dictaduras como ocurre con Cuba, Venezuela e Irán, no debe de extrañar.
Se hace urgente desmontar los intereses de China en España, por el riesgo que tiene para la seguridad nacional y nuestra libertad, esperemos que si hay un cambio de Gobierno, está medida se produzca rápidamente, antes de que no tenga remedio.
