“UN ESCÁNDALO MÁS”

Hay muchas formas de prevaricar y de utilizar mal los recursos públicos, con apariencia legal.

La señora Ministra de Igualdad, Irene Montero, ha viajado a Washington y Nueva York, parece ser, que está muy enfadada por la decisión de la Corte Suprema de Estados Unidos, de no reconocer el aborto como un derecho y sin pensarlo dos veces, ha cogido el Falcón del Ejercito del Aire y se ha presentando en Washington .

Según ha recogido OK Diario, el vuelo salió de Torrejón, hizo escala en la base aérea de Lajes en Azores y llegó a la base aérea de Andrews en la capital Federal.

Resulta, que desde Madrid hay al menos seis vuelos diarios a Nueva York, uno de los destinos posteriores de la Ministra en su viaje. En concreto, vuela diariamente las siguientes compañías desde Madrid: American Air Lines, Delta, United, Iberia y Air Europa; en total seis vuelos.

A Washington, primer destino, vuela diariamente Iberia y United.

Es decir, esta señora comunista, ha podido viajar casi a la hora que la hubiera gustado en vuelos de línea regular, pero claro, no se puede mezclar, con lo pobres ciudadanos que pagan sus impuestos para que ella viva a “todo tren” y opta por “quemar” nunca mejor dicho, dinero publico.

La “broma” de la señora Ministra puede rondar, teniendo en cuenta el número de horas de vuelo, en torno a los cincuenta y cinco mil euros, tirando por bajo.

Esta señora, se declara ecologista y decía que la mujeres contaminan menos, todo ello como se muestra, es una especie de “tomadura de pelo” a los ciudadanos a los que no se nos respeta.

Cuando precisamente, acabamos de conocer según el INE que el 21,7 por ciento de la población vive por debajo del umbral de la pobreza y el 27,8 está en riesgo de exclusión social, esta señora Ministra, dilapida el dinero de todos en sus “caprichos”.

En realidad, no es nada nuevo, es la triste historia del comunismo, el lujo de sus dirigentes y la pobreza y el sometimiento del resto.

Esta es una muestra más, de la falta de empatía de este Gobierno con el pueblo y con la realidad que vivimos y debiera de tener no sólo consecuencias electorales, sino otro tipo de responsabilidades.

Que más da, un escándalo más.