NO SE ABORDAN LOS AUTENTICOS PROBLEMAS

Me dice mi amigo Alejandro, con mucha razón, que los dirigentes políticos españoles, ni del gobierno ni de la oposición, hablan y hacen propuestas de los asuntos “de fondo” que afectan a nuestro país.

No se hacen propuestas sensatas para abordar el bajo índice de natalidad, no se habla de la necesidad de hacer que la administración sea rápida y efectiva y además más pequeña, no se habla de verdad, como se pueden realizar ahorros para disminuir el déficit y la deuda y que no sea siempre a base de subir impuestos, no se aborda con medidas concretas, el control de la inmigración ilegal, que en algunos lugares crea núcleos de inseguridad ciudadana, no se aborda la problemática que crean los “okupas” en muchas familias que se ven privadas de su derecho a disfrutar de su propiedad, por supuesto, no se quiere abordar el problema del paro en todas sus vertientes, incluyendo la necesidad de que se aumente los índices de productividad y se acabe con las prácticas, de aquellos que prefieren vivir de las ayudas que de su trabajo, no se habla de cómo se mejora la atención sanitaria, acabando con las listas de espera, ni de la escasez de viviendas a precios asequibles para los jóvenes, y así podemos seguir hablando de auténticos problemas.

Sin embargo, nuestro políticos hablan y no paran, de asuntos de mínima importancia o colaterales, que en el fondo no mejoran en verdad la vida de las personas, y en muchos casos las complican, como la obsesión por prohibir, la obsesión por instalar el pensamiento único y mentirnos con “liebres mecánicas” o polémicas estériles para enfrentar al personas y tenerlo distraído.

En realidad estamos en manos de una clase política, por supuesto con excepciones, sin capacidad de gestión y sin criterio propio, son como “robots” que más parecen obedecer a estrategias incompresibles aparentemente.