UNA GUERRA QUE SE DEBIERA HABER EVITADO

Erasmo de Rotterdam, dijo que “difícilmente habrá una paz tan injusta que no sea mejor que la guerra más justa”.

Europa, parece haber perdido el sentido común y sobre todo la decencia, cuando sin un plan, sin una negociación para acabar con la guerra de Ucrania, ahora de manera farisea, sus dirigentes hablan de una paz justa.

¿Quién califica, que una paz es justa?.

La misma Europa, que cebo hasta el extremo a Rusia, antes de su invasión con compras de gas y petróleo, la misma Rusia de los negocios con Europa de Gazprom, las misma Rusia de Putín a la que iban algunos estadistas europeos a caza osos.

Claro que Putin, es un personaje peligroso y sin escrúpulo, es el mismo de siempre, ex agente de la KGB, esta todo dicho.

Sin embargo, los dirigentes europeos, han dado la sensación de estar cómodos con la guerra, no presentado ni un sólo plan, para llegar a un acuerdo y mirando hacia otro lado cuando tanto Rusia y Ucrania, mandaban casi niños al frente.

Podríamos hablar también, de las negociaciones de Turquía al principio del conflicto y el acuerdo casi logrado y malogrado entre otros, por la penosa intervención de un personaje lamentable como Boris Johnson, ex primer Ministro del Reino Unido, pidiendo al Zelensky que no firmará el acuerdo con Rusia.

Por lo tanto, pocas lecciones de ética y de verdad pueden dar los dirigentes europeos ante un conflicto que se podría haber evitado.

Las declaraciones de Donald Trump, sobre Zelensky penosas, lamentables e injustas, no debieran de servir de telón de fondo para conocer de verdad que Europa, no tiene dirigentes con categoría moral para defender nuestros intereses y ahora el mundo ha cambiado y se encuentran con una partida de tres de personajes, que exclusivamente sólo piensan en los intereses de sus países y en los suyos propios.

Otra Europa es posible, pero para ello hay que recobrar los valores que un día tuvo.