En Europa, estamos viviendo una involución democrática, desconocida y de consecuencias muy graves para la convivencia.
Es cada vez más evidente, que si lo que votan libremente los electores de un país o una región no gusta a la élites dominantes, se hace todo lo posible e imposible, para estigmatizar lo votado y buscar todo tipo de maniobras que bordean la legalidad o incluso la superan, para que lo decidido en la urnas no se lleve a efecto.
En Alemania, acaba de ocurrir, en un pacto de vergonzoso, con los partidos derrotados y se está urdiendo todo tipo de maniobras para deslegitimar el voto libre de los electores, estigmatizando y exagerando.
Lo que está sucediendo, es de una gravedad, extrema, porque en realidad es el fin de la democracia y de la libertad.
En España, lo estamos viendo, con los poderosos intentos de la izquierda política y mediática, por impedir todo acuerdo del PP con Vox, cuando estamos viendo el gran escándanlo del blanqueamiento de Bildu y la presencia de comunistas en el Gobierno.
La cuestión de fondo, está en meter miedo a la población y con este pretexto impedir los cambios de fondo que esta pidiendo la población: tales como una revisión de la políticas climáticas, un control de la inmigración y una menor intervención del estado en la vida de los ciudadanos.
Los dirigentes de la UE, están muy preocupados, porque tienen miedo a que su “chiringuito” de poder y de control puede acabarse y tienen miedo atroz a que las sociedad europea en su conjunto diga de una vez ¡basta!.