Parece cada vez más evidente que Pedro Sánchez, se ha convertido en una especie de delegado en Europa de los intereses políticos de la dictadura China.
Creo que una gran parte de la población, no es todavía consciente de que tenemos un Presidente del Gobierno al que los derechos humanos y la democracia, le importa «un bledo».
Condenar la intervención de Maduro por parte de Estados Unidos, como ha hecho Pedro Sánchez; cuando este país ha hecho un gran favor a la humanidad al detener un sátrapa, acusado de graves delitos, con persecuciones atroces y conexiones con grupos terroristas de Irán e incluso sus relaciones con ETA, es de una irresponsabilidad de gran calado y no me extraña que nuestro aliados, tengan cada vez más resistencia a compartir información, como ha ocurrido en la reciente reunión sobre la guerra Ucrania.
Sánchez, está en manos, de partidos radicales en España y en el extranjero sus conexiones con China y sus intereses son un riesgo muy grave para el futuro de nuestros intereses estratégicos y de nuestra libertad como individuos.
En esta situación, la oposición y los españoles debiéramos estar atentos a los movimientos de un Presidente rodeado, y por lo tanto mucho más peligroso políticamente hablando.
Un Presidente amigo ahora de los señores de Bildu, de China, de Irán, del llamado grupo de Puebla, es realmente un lastre inasumible para un país democrático y sus libertades.
