“A UN CUARTO DE HORA”

Merced a la presión ambiental manejada por el poder, con la distópica colaboración de una parte de los medios de comunicación, estamos como quien dice, a “un cuarto” de hora de que se puedan producir graves problemas en algunos centros escolares, por la estrategia suicida y casi criminal de querer culpabilizar a aquellos niños cuyos padres han tomado la libre decisión de no vacunar a sus hijos, algo que está sucediendo ya en algunos países de Europa.

La estrategia de culpabilizar a aquellos colectivos, que por el motivo que sea, no quieren introducir en su cuerpo, un producto insuficientemente experimentado y que se encuentra todavía en fase de estudio, es realmente un acto más propio de querer llevar a cabo una agenda psicopática que de un acto meramente sanitario.

Los responsables de los centros escolares, debieran velar y estar muy atentos a cualquier atisbo de acoso escolar que pudiera llevar a los niños y niñas a ser “chivos” expiatorios, con un señalamiento de los mismos.

La mentira mil veces repetida y que ha cuajado en muchas personas, de que una persona no vacunada contagia más que una persona vacunada y que como más de treinta estudios han demostrado, no es cierto, ha sido un elemento definitivo en algunos ambientes para dividir a las personas, algo que demuestra que este proceso esta dirigido por mentes perversas y por intereses que pudieran ser de índole criminal, desde luego indicios de sospecha existen a nivel mundial de crear divisiones contrarias al bien común y a la convivencia pacífica.

Dinero, censura y odio, son tres elementos lanzados por la gran propaganda mundial y si seguimos el rastro del dinero tendremos a los responsables.

Por otro lado, en esta reacción social dirigida por mentes perversas fuera de nuestro países, se está produciendo el fenómeno que se conoce como disonancia cognitiva, reacciones extrañas que se producen en muchas personas cuando se sienten engañadas como en este caso, pero que en modo alguno reconocerán, de cara a otras personas tal cuestión.

Ante todo ello, las personas de bien, deben reaccionar con paz y con mucha paciencia, evitando por todos los medios cualquier enfrentamiento y ruptura social entre familiares y amigos, que es lo que se quiere desde esas mentes perversas que a través de intereses cruzados, tratan de conseguir la desesperanza y el miedo para un sometimiento rápido y efectivo de la sociedad y también sospecho, para una posible disminución de la población mundial, dado que de otra forma no se entiende tanta mentira, tanta desinformación como se ha empleado y tantas y tantas horas de radio y televisión al respecto, sin la más mínima pluralidad de opiniones.    

El mal y la mentira se combate con el bien y con la sincera búsqueda de la verdad, que al final nos hará libres.