UNIDAD CON CREDIBILIDAD

Un pueblo unido, es un pueblo fuerte, de las unidad sale lo mejor: solidaridad, ayuda, esperanza, trabajo.

Pero para promover la unidad, es necesario creer en ella y no utilizarla como un producto a vender; debe de ser algo sincero.

Para convocar a la unidad, hay que tener credibilidad, esa credibilidad se demuestra a través de una trayectoria y también a través de los hechos de cada día.

No parece sensato, ni autentico insultar previamente a aquel con el que se quiere pactar y crear unidad, es todo un contrasentido y más que una torpeza, que pudiera tener reparación, parece una estrategia más de marketing, lo que no deja de ser una grave irresponsabilidad.

En las circunstancias actuales que vive España, los políticos no debieran pensar en su propia “carrera”, en su futuro, sino en el de los españoles y se debieran de inmolar políticamente si fuera necesario en pos de una unidad autentica.

El barco llamado “España”, navega con mar arbolada y sin embargo, en vez de tener una tripulación experimentada, tiene una tripulación muy novata y sin experiencia y además da la sensación, al menos, de que es un tanto arrogante y no quiere hacer caso de aquellos con experiencia en duras travesías y que avisan de que no es correcta la deriva.  

El mayor daño que se esta haciendo a la política española, es el gran poder de los llamados “gurús” de la comunicación de todos los partidos, porque nunca les importa el fondo de las cuestiones, sino se quedan en formas y en mensajes aparentes y superfluos, que no dejan de ser un engaño.