EL DESPRESTIGIO DEL FORO DE DAVOS

Los lideres de diferentes países y algunos de los dirigentes empresariales más poderosos del mundo, se reúnen cada año en el foro de Davos.

Sus aportaciones, suelen ser absurdas o pensadas para beneficiar a unos pocos.

Su prestigio, ha caído de manera rotunda después de la crisis del COVID-19, ya que sus medidas, han sido un fiasco absoluto y se ha visto que sólo han pensado en el control de la sociedad y en el beneficio de las farmacéuticas de las mal llamadas vacunas.

El foro de Davos, se está convirtiendo en una caricatura del poder de unos pocos y de su arrogancia extrema en la mayoría de los intervinientes.

Escuchar a la señora Von der Layen, culpar a Rusia de tener bloqueado en grano de trigo y maíz en los puertos de Ucrania, cuando la UE inicio el bloqueo de todos los activos de Rusia, es una “tomadura de pelo”, puesto que la respuesta por parte del sátrapa Putin, estaba totalmente cantada.

Estamos dirigidos por personas sin ética, sin preparación humana, para dirigir los destinos de un mundo tan complejo.

El foro de Davos, recibe a líderes mundiales, que nada tienen que aportar en muchos casos y también recibe a dirigentes empresariales, interesados en sus propios negocios.

El mundo puede vivir perfectamente sin el foro de Davos, y sin las aportaciones que puedan hacer los personajes que por allí “pululan”.

Muy posiblemente, aquellos gobiernos que hagan los contrario de lo que dicen en Dávos, acierten.