El separatismo, el independentismo se parece a la corrosión, carcome todo, manipula todo y separa a las personas.
La visita del Santo Padre a Barcelona, en vez de ser para el independentismo, un motivo de alegría y esperanza, es motivo de de polémica y critica por parte de una parte de la sociedad, que ahora reclama la utilización del catalán en la bendición de la torre de Jesucristo de la Sagrada Familia por el Papa.
Es decir, al independentismo, separatismo, nacionalismo, no parece le importa el acontecimiento, ni el mensaje que pueda dar el Papa, sino que se hable el catalán.
Es todo tan absurdo, que estas gentes que quieren tal cosa, no son capaces de reconocer que los idiomas sirven para entenderse en vez de para separar a las personas y en su frustración, dado que el idioma catalán es minoritario, se dedican a criticar, presionar, generar polémica sobre el idioma que se utilizará en las diferentes ceremonias y actos que realice el Santo Padre en la ciudad Condal.
Estas personas, muestran un desconocimiento absoluto de lo que es la fe católica y la universalidad de la misma.
Estos dirigentes, que pretenden dirigir e inmiscuirse en la vida de la Iglesia, son los mimos que sin embargo, se muestran muy respetuosos y tolerantes con otras confesiones, que nada tienen que ver con nuestras tradiciones y nuestra historia y que por supuesto no utilizan el catalán.
