Los independentistas, los nacionalistas, los que quieren «romper» España, los aliados del Gobierno de Sánchez, les ha sentado muy mal que España consiguiera por segunda vez, la Copa del Mundo de futbol y les ha sentado mucho peor aún, que gran parte de la sociedad saliera a las calles con la enseña nacional, se engalanaran domicilios y se llenaran plazas para ver a la Selección.
Los actuales aliados del Gobierno, lo peor de lo peor políticamente hablando, me refiero a los jóvenes cercanos a Bildu y otros grupos radicales formados por energúmenos, intentaron atemorizar e impedir en bares y en plazas que en el País Vasco y Navarra, se pudiera disfrutar de los triunfos del combinado nacional.
Ataque salvaje a un establecimiento de Berriozar en Navarra, intento de impedir que la pantalla instalada por el PP en Bilbao pudiera ser utilizada, por cientos de personas, lo que no consiguieron debido al arrojo y valentía de la portavoz del PP en el Ayuntamiento de Bilbao, Esther Muñoz, que con su actuación llena de valor impidió que se inutilizará por parte de los radicales la pantalla.
Los amigos de la violencia en el País Vasco, son en realidad los herederos de ETA, los que no condenan el terrorismo, los totalitarios amigos de la dictadura Iraní, y por supuesto los amigos de Bildu, los mejores defensores de Sánchez actualmente.
Por todo ello, la parafernalia de Sánchez, recibiendo a los jugadores de la selección, sólo es un acto de propaganda para sumarse ficticiamente al sentimiento mayoritario de los españoles, pero en el fondo, no verán ni una sola condena contundente de aquellos que siguen violentando un día si y otro también la convivencia pacifica en el País Vasco y Navarra.
Debe ser, que el poder disfrutar de la Presidencia del Gobierno justifica cualquier cosa.
