Mientras que España arde y debido a ello muchas familias han tenido que abandonar sus hogares, otras los han perdido, el Presidente del Gobierno, parece que no renuncia a sus vacaciones pagadas por todos en La Mareta, viaje incluido del Falcón.
Al mismo tiempo, los jueces siguen haciendo su labor y se ha producido una nueva imputación del alto nivel, el que fuera también Director General de la Guardia Civil, Leonardo Marcos, al que el Juez de la Audiencia Nacional, Santiago Pedraz ha citado a declarar en los primeros días de septiembre, por el caso «Leire Diez».
Co un país en llamas, un gobierno sitiado por la corrupción, sin capacidad de aprobar presupuestos, ni aprobar leyes, tenemos un Presidente del Gobierno con el «cuajo» de irse de vacaciones gratis, en un país en el que millones de ciudadanos no pueden disfrutar fuera de sus hogares del merecido descanso, porque no llegan a fin de mes.
Vivimos una democracia, a la que sólo parece quedarla el nombre, porque más bien parece un régimen autoritario, en el que un Gobierno en minoría toma decisiones absurdas y que encima en su último Consejo de Ministros, aprueba medidas de gracia a personas condenadas por diferentes cargos, algunos por corrupción.
Sinceramente, parece que a todo esto no se le puede llamar democracia.
