Asombro, sarcasmo en diferentes medios internacionales ante las vacaciones en La Mareta de Pedro Sánchez en plena crisis de invasión ilegal en Ceuta, todavía no solucionada, pues todavía son cientos los inmigrante ilegales que no han abandonado la ciudad española.
En una persona con criterios normales de responsabilidad, no es fácil entender, que un Presidente del Gobierno, muestre tanta irresponsabilidad hacía su país y sus ciudadanos como ha ocurrido con los ceutíes.
Es un insulto al sentido común, tanta ostentación con el sudor de los españoles, a través de sus impuestos y un servidor público, que debiera dar ejemplo de austeridad, sensatez y sentido común, se disponga a disfrutar » a todo tren» de vacaciones en medio de una crisis de tal calado en un Palacio con todo tipo de comodidades.
Habría que preguntarse, donde está escrito que los españoles tengamos que sufragar las vacaciones de los presidentes del gobierno, parece lógico que se sufrague su seguridad en todos los sentidos, pero en modo alguno otras cuestiones.
En España, ante la impasibilidad de los españoles, parece que retrocedemos al medievo, todo son ventajas para los que ostentan el poder.
