España, no puede ser rehén del chantaje permanente de Marruecos.
No sabemos las causas, los motivos, de la actuación tan timorata y dejada del gobierno de España, ante la invasión sufrida en Ceuta.
Podemos tener supuestas hipótesis, desde el posible espionaje marroquí al celular de Pedro Sánchez, pasando por los supuestos negocios en Marruecos, con fuertes conexiones con el gobierno de aquel país de personajes tales como José Bono, al parecer con varios inmuebles de su propiedad, las estrechas relaciones de Moratinos y del actual Ministro de Agricultura, Luis Planas y otros dirigentes con fuertes vínculos de amistad o intereses con el país vecino.
En definitiva, no sabemos los motivos de fondo de la falta de claridad de España en la defensa de nuestros intereses, y por supuesto, respecto a la clara defensa de la españolidad de Ceuta y Melilla, aunque obviamente las sospechas pueden ser muchas y variadas, o por el contrario, sólo ser meras conjeturas.
Fuere por el motivo que fuere, el no defender los intereses de España, pudiera situar al propio gobierno ante un supuesto delito de alta traición y ello pudiera tener un recorrido judicial importante, claro siempre que pudiera llegar a demostrarse.
Por supuesto, que no hay pruebas para acusar al Gobierno de nada ilícito, pero desde luego, su actuación lenta llena de contradicciones, permite levantar todo tipo de sospechas.
No llamar a la embajadora de Marruecos en España en esta complicada situación, cuando varios Ministros de su país hacen declaraciones sobre la no españolidad de las dos plazas españolas, muestra al menos, un respeto inmerecido a un país que no tiene precisamente hacía España, ningún tipo de lealtad.
Sin duda, en un futuro no muy lejano sabremos, si toda la actuación del gobierno de España, es sólo a causa de su incapacidad política y de gestión, o por el contrario hay circunstancias más ocultas e incluso inconfesables.
