En la reunión de Ministros del Interior de la UE, celebrada en Bruselas, se acaba de aprobar el endurecimiento de las normas de solicitud de asilo en los países de la Unión.
La norma aprobada, permite también a los países miembros, abrir centros en terceros países, para concentrar allí a personas inmigrantes que no reúnen los requisitos para permanecer en el espacio Europeo.
Han votado a favor 26 de los 27 países de la Unión y sólo España, ha votado en contra.
Este voto de España, ha causado perplejidad en los demás miembros de la UE, máxime teniendo en cuenta, la grave situación que se vive en Ceuta.
Ante este voto de España, cabe la pregunta sobre que motivos puede llevar a nuestro país a distanciarse del resto, cuando el problema de la inmigración ilegal supone un grave reto para nuestro país.
España, cada vez parece más ser una especie de «caballo de Troya» dentro la UE, y seguir decisiones procedentes de otros países de fuera de Europa, o de personajes como Soros.
¿A que intereses responde el Gobierno de España?.
Está es una pregunta sin contestación por el momento, pero que abre hipótesis de todo tipo sobre el particular y algunas de ellas son de suma gravedad, por las connotaciones políticas que pudieran albergar.
España, cada vez más radical y aislada políticamente.
