17.000 MÉDICOS Y CIENTÍFICOS QUIEREN SACAR A LUZ LA VERDAD SOBRE EL COVID-19

Según recoge el digital FRANCE SOIR, 17.000 médicos y científicos han hecho una declaración conjunta el pasado día once de mayo en una cumbre mundial sobre el COVID-19, pidiendo el fin del estado de emergencia sanitaria y acusando alas grandes farmacéuticas, gobiernos y agencias de salud y algunos medios de comunicación de haber causado, con sus acciones a muerte de varios cientos de miles de personas.

El digital francés, también recoge que declarándose unidos por su lealtad al juramento hipocrático, estos médicos y científicos denuncian lo que consideran a su juicio, desastrosas `políticas de salud pública implementadas para combatir la propagación del COVID-19, y creen que a su juicio, estas medidas son fruto de lo que califican, como una “alianza médica corrupta” de diferentes estamentos y organismos.

Estos profesionales de la medicina y de la investigación, quieren sacar a la luz la verdad para que cesen decisiones que consideran catastróficas y tomadas a costa de personas inocentes.

Los denunciantes, consideran por otro lado, que una mayoría de la comunidad médica ha negado a los pacientes el derecho fundamental a recibir un verdadero consentimiento informado sobre las inyecciones experimentales contra el COVID-19, impidiéndoles obtener la información necesaria para comprender los riesgo y beneficios de las vacunas.

Solicitan, recuperar la confianza de la gente en la medicina, empezando por restablecer un diálogo libre y abierto entre los diferentes sectores de la comunidad científica y restaurar la relación sagrada médico y paciente.

Tras dos años de investigación científica y tras analizar las consecuencias de las decisiones políticas tomadas durante este periodo, han logrado un consenso recogido en diez puntos.

En estos diez puntos, entre otras cosas piden el cese inmediato de las inyecciones de terapia génica contra el Covid-19, también solicitan que no se debe impedir que los médicos prescriban tratamientos que salvan vidas, así como que la privacidad médica nunca debe de ser violada y que las máscaras no son y nunca han sido una protección efectiva contra el virus respiratorio en el aire en el entorno comunitario, además de pedir financiación e investigación para estudiar el daño causado por la vacunación.