LA CIÉNAGA SOCIAL Y POLÍTICA

Una parte de la sociedad española, parece vivir ajena, a tantos casos de amiguismo y de aparente corrupción que vivimos de forma continua en relación con la actividad política.
Páginas y páginas con informaciones de supuestos apaños, negocios, amiguismo, que desde luego dada su complejidad, levantan todo tipo de sospechas.
Detrás de todo ello, casi siempre, hay poder y dinero, mucho dinero, que parece, al menos, para algunos, muy privilegiados y muy bien relacionados con el poder, muy fácil de conseguir.
Mientras; el ciudadano medio, responsable, no llega a fin de mes, paga impuestos y no tiene ni derecho a protestar, ni mucho menos a pedir información real y verdadera, de sus representantes políticos, que actúan con una sensación de impunidad, todo muy preocupante para el futuro del propio sistema democrático.
Como estamos viendo, si alguien político o no, tiene la osadía de pensar cuestionar cualquier acción del poder actual, puede ser victima de todo tipo de calificativos, tales como fascista, negacionísta, y otros mucho más gruesos y menos delicados.
Esta sociedad está siendo sometida una “tensión” que no tiene nada democrática y más parece de regímenes totalitarios, en realidad parece una ciénaga.
No se puede discrepar, no se puede tener opiniones distintas, hay que seguir al “rebaño”, tanto europeo, como de unos dirigentes nacionales, cada vez menos representativos de la sociedad.
Se olvidan, que deben de hacer lo que el pueblo les pide: solucionar sus problemas, respetar su forma de pensar y actuar y no ser meros agentes transmisores de poderes, a los que en nada les importa la convivencia, la libertad y el bien común de la sociedad.