Vivimos en una sociedad en la que se miente sin rubor, se aparenta una cosa y en realidad se hace lo contrario.
Algunos personajes de la política, son un vivo ejemplo de ello.
Un caso paradigmático, es el de el ex presidente Rodríguez Zapatero, que tanto en su gestión política, como su actividad como ex presidente, ha hecho lo contrario de lo que pregonaba.
Parece ser, que la joyas encontradas en una caja fuerte de su despacho, según algunas informaciones, pueden superar en valor el millón de euros, incluso pudiera ser aún más, algo, que parece imposible de explicar y que de confirmarse es un escándalo.
Es verdad, que Rodríguez Zapatero, llevaba tiempo levantando sospechas, por sus cercanas relaciones con la dictadura venezolana y que curiosamente, en vez de defender los derechos humanos y una autentica democracia en Venezuela, siempre encontraba alguna disculpa de justificación para un régimen de terror como era el venezolano.
Por todo ello, al margen de que tiene por supuesto, pleno derecho a la presunción de inocencia, su vida política parece más haber sido una mascarada, o una falsa representación al margen, de lo que dicten en su día los Tribunales de Justicia. Su crédito parece haberse agotado definitivamente.
