EL «SUICIDIO» INDUSTRIAL Y ECONÓMICO DE EUROPA

La decisión tomada ayer por el Parlamento Europeo, de prohibir la venta de coches de gasolina y diésel e híbridos a partir de 2.035, por un estrecho margen de 340 votos a favor 279 en contra y 21 abstenciones, supone sin duda el suicidio industrial y económico de Europa, si no se cambia esta “loca” decisión.

Los ciudadanos, deben de saber para que tomen nota en las próximas elecciones, que la nueva y descabellada norma, ha contado con el apoyo de los socialistas europeos, incluidos los españoles, los verdes, la izquierda radical y han votado en contra los diputados del Partido Popular Europeo incluido el PP, el grupo de Conservadores y Reformistas incluido VOX, el grupo Identidad y Democracia, así como parte de los liberales incluido el PNV y el diputado de Ciudadanos, José Ramón Bauzá.

Esta decisión, sólo creará miseria y paro, es irrealizable, pero creará incertidumbre y desasosiego en millones de familias.

Este proceso, es un proceso “descabellado” más de la Comisión Europea, que ha sido quien ha llevado al Parlamento y ha defendido un proyecto “suicida” para Europa, pues no se cuenta ni con los medios ni con los materiales suficientes como es el cobre para poder llevar a cabo un proceso tan “macabro”, que sólo puede ser idea de élites globalístas con intereses de convertir Europa en una zona pobre y sin capacidad industrial y sin libertades.

La sociedad, tiene que comenzar ya a movilizarse y desde luego es posible y realista, revertir esta norma con un nuevo Parlamento Europeo a partir del próximo año, mientras, hay que tomar nota de que partidos apoyan el suicidio económico e industrial de Europa, empezando por las elecciones del mes de mayo.        

RIESGO EN NUESTRO ESTADO DE DERECHO

La decisión en tres días del Tribunal Constitucional, sobre la ley del aborto de la etapa de Rodríguez Zapatero, es una muestra de que la politización de la nueva mayoría, nos deja a los ciudadanos indefensos ante posibles nuevos abusos del Gobierno.

Es obvio que se debieran haber inhibido tanto el Presidente del máximo Tribunal como dos de sus miembros por estar “contaminados” por haber ejercido puestos anteriores, hay que recordar que el actual Presidente fue Fiscal General del Estado con Rodríguez Zapatero, causa más que suficiente para haberse inhibido, lo mismo ocurre con dos miembros más, un ex Ministro y alto cargo en la etapa de Rodríguez Zapatero y la nueva vocal, con cargo hasta hace días en la Moncloa.

Es que no se guarda siquiera, la apariencia de neutralidad, por eso hace muy bien, y tiene muchas posibilidades de éxito, el recurso presentado ante el Tribunal Europeo, por la asociación de Abogados Cristianos, creo que está bien fundamentada y tiene muchos visos de prosperar, porque es obsceno para la Justicia no sólo la propia composición del Tribunal, sino la falta de sensación de neutralidad; no les preocupa ni siquiera las apariencias.

Ante esta situación, los ciudadanos estamos indefensos y hay que denunciar ante los organismos internacionales, los serios riesgos que se pueden producir en nuestro estado de derecho a futuro.  

UNA CARTA MUY OPORTUNA

Dice la lectura de la primera carta del Apóstol San Pablo a los Corintios, de este domingo 12 de febrero: Hermanos: hablamos de sabiduría entre los perfectos; pero una sabiduría que no es de este mundo ni de los príncipes de este mundo, condenados a perecer, sino que enseñamos una sabiduría divina, misteriosa escondida, predestinada por Dios antes de los siglos para nuestra gloria.

Ninguno de los príncipes de este mundo, la ha conocido, pues si lo hubiesen conocido, nunca hubieran crucificado al Señor de la gloria.

Este párrafo es claro sobre lo que sucede ahora también y de forma aún más grave en esta sociedad.

Se dictan normas contra la lógica de la naturaleza, imponiéndose agenda ideológicas sin sentido y valor alguno y que abandonas al ser humano, dejando como un mero instrumento.

Se habla de derechos que patrocinan la muertes de seres indefensos e inocentes, sin alternativas, se miente de forma continua y se extiende la cultura de la muerte, creando un disparate tal, como el que el aborto sea un derecho cuando es un fracaso.

A izquierda y derecha estamos rodeados de estos príncipes de los que habla esta carta de San Pablo a los fieles de Corintio, nuestros gobernantes y políticos de medio mundo, en el fondo, ignorantes ellos con sus decisiones siguen crucificando a Jesús, a través de sus intereses e injusticias y de sus mentiras.

Es más, aquellos políticos que optan por obrar en conciencia en sus labores, son perseguidos por no servir a los intereses del momento.

Es todo un vacío moral, cultural, religioso y también ético; fruto de un relativismo atroz que nos lleva a la desaparición como sociedad.

Es hora de que los cristianos y aquellos no creyentes con valores, meditemos si está es la sociedad que queremos: la sociedad de la permanente mentira, del enriquecimiento ilícito, de la falta de libertades para pensar y opinar libremente, la de la imposición de pensamientos y modas que en algunos casos son atroces.

Por ello, me niego a poner por delante otros intereses que no sean los del bien común, los de la paz, la libertad, la justicia y la tolerancia, en definitiva los del bien.  

SEÑOR FEIJOO: QUE PROFUNDA DECEPCIÓN

Yo creía que el PP era una formación insertada en la democracia cristiana, pero visto lo que ha dicho el señor Feijoo, sobre la sentencia del aborto pareciéndole muy bien la sentencia, sobran comentarios al respecto y sabemos a que hay que atenerse y entiendo mejor, porque durante doce años el Tribunal Constitucional, no hizo prácticamente nada.

En definitiva, todo un paripé, un engaño a su votantes.

El señor Feijoo, se está equivocando y siento decirlo, porque estaba obligado a defender los estatutos del PP, que recogen la defensa de la vida claramente.

O cambia los estatutos o actúa de otro manera, lo que sucede, es que es muy interesante contar con los votos del centro derecha y luego “si te he visto, no me acuerdo”.

Este señor, está empezando a molestar a una parte de su propios votantes, por cierto, viendo como actuó en la Xunta de Galicia en la pandemia, más parecía un aprendiz de autócrata.

Pueden ser miles de votos, lo que tomen cuenta de este engaño y se queden en casa o voten a otras formaciones, todo ello, nos aumente las sospechas de que su política “light”, no servirá para defender valores ni para realizar los cambios que España necesita.

Una profunda decepción y una muestra de falta de valores. Ah, no me daba cuenta, los valores no existen en política, sólo los votos. Crisis total del sistema, engaño tras engaño.

Aquellos compañero del PP, que un día presentaron el recurso de inconstitucionalidad se sentirán desamparados y pueden que den un “portazo”.      

MASCARILLAS: ¿QUIENES SON LOS EXPERTOS?

Medio año después, de que todos los países europeos suprimieran totalmente el uso de la mascarilla en diferentes espacios, el Gobierno de España, ha tenido la “gentileza” de suprimir la obligatoriedad de su utilización en los transportes y seguir requiriéndolo en residencias de mayores, hospitales y farmacias.

Luis Miravitlles, era un brillante profesor que realizaba en los años sesenta y setenta un prestigioso programa titulado “Misterios al descubierto”, sin duda, hubiera sido muy útil su programa para conocer si existen estudios concretos y con responsables, que demuestren que las mascarillas son necesarias.

No conocemos estudio alguno, sin embargo, si conocemos estudios muy serios de que las mascarillas pueden causar hipoxia, hipercapnia, taquicardia y bradicardia, así como una alta concentración de dióxido de carbono medida en la cavidad de la mascarilla, producto de su re inhalación durante la respiración, además, el uso de la mascarilla al disminuir la capacidad del organismo para aprovechar el oxigeno daña y afecta las funciones metabólicas del crecimiento y mantenimiento de la vida, al nivel cerebral, la carencia de oxigeno dificulta la atención y la coordinación motora , además, de aumentar el cansancio físico.

Los ciudadanos debiéramos tener y conocer, estudios contrastados de la utilidad real de la mascarilla, de momento, no hemos visto ninguno, ni mucho menos conocemos a los famosos expertos, lo que conociendo los antecedentes es una muestra más de la utilización por parte de los políticos de decisiones que debieran de ser realmente científicas.

Hay que reconocer que el mensaje continuo de gran parte de los medios de comunicación, ha creado miedo en muchas capas de la sociedad que se creen todo lo que dictan los políticos, sin darse cuenta de contrastar, informarse, leer y no sólo obedecer.

Algunos profesionales, en vez de buscar razones y explicar con datos e informes, se han dejado llevar por los políticos, dejando a la ciencia fuera de sus parámetros, lo que es muy grave.

Nadie explica porque en un supermercado lleno de personas, no es obligatorio llevar mascarilla y en una farmacia si, ¿son todos caprichos?, ¿intuiciones? ¿o lo que es peor mentiras para someter?.

¿Dónde están los informes? ¿Quiénes son los expertos?.

Lo dicho, necesitamos descubrir los misterios de Sanidad. Sus caminos son inexplicables, mientras la población se cree todo y así nos va.  

OBSCENO E INMORAL

Esto empieza a ser ya obsceno, si no lo era ya ,y deja al descubierto actitudes muy graves con la humanidad y con los ciudadanos europeos.

Mientras en Turquía y Siria, siguen apareciendo muertos y más muertos, miles de desplazados a la intemperie, con temperaturas bajo cero, el Presidente de Ucrania llega al Reino Unido y pide aviones, en las próximas horas viajará a Bruselas.

¿En que están los piases occidentales?. Desde luego a este paso hay que dar credibilidad a las recientes declaraciones del ex Primer Ministro de Israel, Naftalí Bennett, al canal 12 de Israel, en las que ha dicho que el acuerdo con Rusia no ha estado muy lejos hace meses, pero algunos representantes occidentales no colaboraron.

No se trata de defender a Putin y su estrategia suicida, en absoluto, se trata de buscar la verdad y la paz.

Estamos en manos de una mayoría de dirigentes mentirosos, como se ha demostrado durante la pandemia, que tratan de ocultar, algo que desconocemos y que buscan por todos los medios aumentar tensiones, en vez de buscar la paz.

Estamos en medio de una tragedia con el terremoto de Turquía y Siria, y estos señores hablando de guerra, aviones y armamento y recibiendo a un personaje como Zelensky nada recomendable y la ONU de invitado, sin mover aparentemente nada y hablando de otros temas, ante lo que tenemos delante.

Son inmorales y desde luego debieran de ser juzgados políticamente por la ciudadanía, espero que algún día la sociedad les pida cuentas de tanta mentira.    

LOS TRENES Y LA MENTIRA

España, es un país dirigido por una gran parte de políticos, que utilizan la mentira como “arma” habitual.

Mienten más que hablan, lo que demuestra, que desprecian la inteligencia de los ciudadanos y sólo les preocupa su salario cuantioso y el poder.

El “esperpento” de los trenes de cercanías, esta cuajado de mentiras que debieran de llevar a la dimisión de la Ministra y en Cantabria de las personas que estuvieran al corriente, ya que hace año y medio se conocía en un acta interna de Gobierno y Renfe como recoge el diario El Mundo, la existencia del problema, con las medidas técnicas de las unidades a construir.

¿Qué han hecho en casi dos años?.

Da la sensación, que se ríen de nosotros y por supuesto de Cantabria, un región cuyos responsables no defienden nuestros intereses, actúan al dictado del Gobierno y vista por cierto la actuación con el llamado Corredor Atlántico, de otros intereses, de otra forma, no se entiende lo que sucede en Cantabria.

El Presidente de la CEOE de Castilla y León, pide el Santander- Mediterráneo, retomar su estudio y su necesidad y los gobernantes de Cantabria, incluida la oposición están callados, eso si, incapaces todos ellos de gestionar casi nada bien, asisten a manifestaciones de empresas privadas, para intentar captar algún voto, no tienen vergüenza política alguna, siento decirlo, pero sé con seguridad, que es lo que cada vez piensan, más personas en esta tierra.

La mentira lo invade todo y se establece como hoja de ruta. ¿Hasta cuando?      

«NI UN EURO MÁS PARA LA GUERRA DE UCRANIA»

Ni un euro más, ni un dólar más, de los países occidentales para la guerra, deben de parar inmediatamente la guerra de Ucrania y dedicar todos los esfuerzos económicos y logísticos a salvar a la población civil de Turquía y Siria, gravemente afectada por un gravísimo terremoto, con continuas replicas, que ha causado miles de muertos, se calcula que pueden llegar a la cifra de veinte mil fallecidos, miles de heridos y desplazados.

En esta situación es oprobioso e incalificable, que los países occidentales, sigan enviando material bélico a Ucrania, es un insulto a la sociedad y una muestra de falta de vergüenza y creo que un delito contra la humanidad.

Hay que sentarse a negociar con Rusia, buscar un armisticio urgente y prolongado que sea la antesala de un acuerdo estable.

Si a los dirigentes europeos, les queda un mínimo de vergüenza deben de anunciar tras presionar a Ucrania, un alto el fuego unilateral, no hacerlo dejaría bien a las claras la falta de ética y moral de nuestro dirigentes y habría que pedirles cuenta a todos ellos.

Las calles de las ciudades de Europa, debieran plagarse de manifestantes, pidiendo que se pare al guerra y que se ayude con todos los medios posibles a los millones de afectados en Turquía y Siria, no hacerlo, seria un síntoma claro de la que la sociedad europea esta éticamente y moralmente muerta.    

MIEDO A LA SOCIEDAD CIVIL

Pocas cosas ponen más nerviosos a los políticos en general, que la sociedad civil, opine, defienda intereses de todos, sea crítica y adulta. Les pone muy nerviosos, porque se les ve la “cuadernas” de sus carencias y de su intereses particulares o de partido.

Exactamente, es lo que está ocurriendo, con la gran mayoría de los medios de comunicación con la idea de que el profesor Ramón Tamames, prestigioso economista, autor de muchas publicaciones, comunista en una parte de su trayectoria política, defienda una moción de censura ante Pedro Sánchez.

La derecha mediática, al igual que a la izquierda se la ha visto mucho sus intenciones: “que si es muy mayor”, “que las mociones se presentan para ganarlas”, en fin, se han puesto de los nervios las terminales mediáticas.

¿Cómo va a ser, que alguien que no es político profesional discuta ante Pedro Sánchez los graves problemas de España?.

¿Que gran pecado, pueden cometer presentando a D. Ramón Tamames?.

Los argumentos son peregrinos, y sin peso, por esa regla de tres, la oposición nunca presentaría en el Congreso ley ni resolución alguna, dado que siempre está en minoría y nunca conseguiría sus objetivos.

Es necesario, que alguien diga lo que quiere decir una parte de la sociedad civil, que la oposición no dice, por estrategia quiero pensar, otra cosa sería muy grave.

Por lo tanto, me parece fenomenal y necesario que alguien ajeno a la “casta” política oficial, diga cosas distintas, porque empezamos a desconfiar de todos y eso si que es grave para el sistema.

TAMBIÉN NOS HAN MENTIDO SOBRE UCRANIA

Reproducimos el articulo publicado en su BLOG por D. Fernando del Pino Calvo-Sotelo, un análisis detenido sobre la guerra de Ucrania.    

 

 

 

 

Fernando del Pino Calvo-Sotelo

2 de febrero de 2023

El covid, el cambio climático y la guerra de Ucrania tienen dos cosas en común. Primero, que nuestros políticos defienden intereses extranjeros o supranacionales en perjuicio de los intereses de sus propios ciudadanos. Segundo, que los bien pagados medios de comunicación emprenden agresivas campañas de propaganda basadas en enormes mentiras hasta lograr que el test de virtud del buen ciudadano sea manifestar entre aspavientos una adhesión total a la consigna o un odio absoluto hacia el “enemigo” señalado.

Así, tras dos años de mentiras covid, los medios están ahora empeñados en mentir sobre la guerra de Ucrania para dar la sensación de que la victoria ucraniana está a la vuelta de la esquina. Ya en marzo del año pasado, y en un alarde de rigor, muchos de ellos (incluyendo el pretencioso Financial Times) afirmaban citando acríticamente “fuentes oficiales occidentales” que Rusia estaba quedándose sin misiles de precisión[1]: desde entonces Rusia ha lanzado cerca de 4.500. También el New York Times afirmó hace pocas semanas, citando “fuentes oficiales” (¿Mortadelo y Filemón?), que las cartas bomba enviadas al Palacio de la Moncloa y a la Embajada de Ucrania en Madrid eran obra de agentes rusos. Tras hacerse eco de ello muchos medios españoles, hemos sabido que en realidad habían sido enviadas por un jubilado de 74 años de Miranda de Ebro que actuó solo.

Los medios también dijeron que Putin tenía cáncer y Párkinson, que estaba lunático por el aislamiento covid y a punto de utilizar armas químicas y nucleares. Lanzaron todas estas historias para luego abandonarlas sin más explicaciones, exactamente igual que hicieron con el covid cuando de la noche a la mañana dejaron de aterrorizar a la gente. Si Rusia gana claramente la guerra, como parece probable, ¿simplemente dejarán de hablar del tema?

La propaganda es útil para mantener la voluntad de lucha, que en el caso europeo consiste en que la ciudadanía apoye su suicidio económico decidido por ese Protectorado de EEUU llamado UE. Sin embargo, ni la propaganda ni las mentiras ganan guerras. ¿Cuál es la situación real en Ucrania?

La reciente decisión de enviar carros de combate occidentales ha sido tomada por políticos en contra del criterio de sus altos mandos militares. Al albur de los deseos de EEUU, el gobierno alemán ha cambiado de opinión por enésima vez y, en un nuevo giro de 180°, ha decidido enviar una compañía de Leopard (14 unidades) y permitir que otros países lo hagan con el objetivo de alcanzar dos batallones (unas 80 unidades). No deja de sorprender que Alemania, un país hoy controlado por EEUU, débil y sin ideas claras, se haya desacreditado hasta el extremo de aceptar la humillación de que sus amos anglosajones le saboteen un gaseoducto clave para su bienestar energético (un casus belli) sin decir ni mu.

Enviar carros de combate tan diferentes implica enormes retos de entrenamiento y mantenimiento. Además, los rusos también disponen de los mismos misiles antitanque que tanto daño les infligieron a ellos mismos al comienzo del conflicto, y desde el punto de vista militar, el envío de unas pocas decenas de tanques resulta irrelevante frente a una Rusia que puede disponer de 8.000 tanques operativos de distinto tonelaje[2].

Alemania dice que “los primeros” Leopard (¿3 o 4?) llegarán en dos o tres meses. Polonia enviará otros 14 y los británicos enviarán 14 Challenger. Otros países han dicho bla, bla, bla, pero probablemente ese cuentagotas de 40-45 tanques occidentales será todo lo que reciba Ucrania. En este sentido, confío en que España no materialice la estupidez de regalar carros de combate que no le sobran a un país que no es su aliado para agredir a otro que no es su enemigo. Antaño este razonamiento sería axiomático, pero la lógica y la razón ya no aplican, como muestra que Francia haya regalado a Ucrania un tercio de sus cañones obús y Estonia la totalidad de que disponía.

¿Y EEUU? ¿Acaso Biden no ha anunciado el envío de 31 Abrams? Las enormes reticencias del Pentágono (como de todos los estamentos militares occidentales, España incluida), las complicadas exigencias técnicas y logísticas de estos carros, que funcionan con turbina y consumen queroseno, y el artificioso horizonte temporal de ocho meses que los americanos han dado para su entrega, me hacen concluir que lo más probable es que ni un solo tanque americano llegue nunca a Ucrania, y que, por tanto, EEUU le haya hecho una nueva jugarreta a Alemania.

No olvidemos que los dos objetivos estratégicos de EEUU al provocar a Rusia era, por un lado, debilitarla con una guerra de desgaste, y por otro, destruir los lazos políticos y comerciales entre Europa y Rusia (Nordstream 2 incluido) en detrimento de los intereses económicos y geopolíticos europeos, en particular, alemanes. “Que se joda la UE”, dijo la actual vicesecretaria de Estado Nuland en 2014. Éste era un objetivo crucial.

Así, los Leopard que el poco inteligente gobierno alemán envía a la chatarra a Ucrania no servirán para nada salvo para deteriorar aún más las relaciones a largo plazo con Rusia y facilitarle una valiosa imagen propagandística: por primera vez desde la invasión nazi de 1941, tanques alemanes matarán soldados rusos sin que Rusia haya agredido en ningún momento a Alemania. Bravo.

Pero retrocedamos un momento. Si los ucranianos van ganando, ¿por qué están tan desesperados por recibir tanques? La respuesta es que la realidad en Ucrania es menos halagüeña de lo que nos cuentan.

Desde el comienzo de la guerra, los publicistas que componen el gobierno del actor Zelensky han sabido crear un personaje icónico de barba cuidadosamente descuidada, ceño permanentemente fruncido y camiseta verde caqui, pero han demostrado ser muy poco fiables como fuentes de información para conocer lo que ocurre sobre el terreno.

Primero fueron las puestas en escena para denunciar supuestas masacres o los inexistentes bombardeos indiscriminados sobre población civil (cuya falsedad podía comprobarse en tiempo real en las webcams ucranianas). Sin embargo, lo que ha marcado un antes y un después en la pérdida de credibilidad del gobierno ucraniano ha sido su intento de culpar a Rusia de los restos de misil que cayeron sobre Polonia matando a dos personas. Para enfado de los países occidentales, Zelensky mintió descaradamente con el objetivo de intentar arrastrar a la OTAN a una Tercera Guerra Mundial[3].

Los mejores analistas independientes del conflicto dibujan un escenario bélico opuesto al que retratan de forma tan voluntarista los medios occidentales. De hecho, para aquellos que quieran seguir consumiendo prensa, la forma más rápida de comprender lo que ocurre en esta guerra es sustituir la palabra Rusia por Ucrania y viceversa. Así, si leen que los rusos están desmoralizados, sin armamento ni munición, entiendan que se refiere en realidad a los ucranianos, y si leen que en seis meses Ucrania retomará Crimea (como hace la prensa inglesa[4]), interpreten que quizá dentro de seis meses las tropas rusas estén en Kiev u Odessa.

Lo más probable, insisto, es que, tras la mini contraofensiva ucraniana del otoño, que permitió a Ucrania obtener una pírrica victoria propagandística a costa de sufrir gran número de bajas, el bando ruso aprovechará su clara superioridad para recuperar la iniciativa en una ofensiva que traspasará las principales líneas de defensa ucranianas.

Rusia está interesada en diezmar sistemáticamente lo que queda del ejército ucraniano antes de avanzar, pues gato escaldado del agua fría huye y, tras su error estratégico inicial, los rusos avanzarán de forma metódica evitando exponerse con golpes de audacia.

Tras el espejismo provocado por la heroica resistencia ucraniana y la ingente ayuda americana (ya prácticamente agotada), los medios parecen haber olvidado que Rusia sigue siendo la segunda potencia militar del mundo, con unas reservas inmensas, superioridad aérea, terrestre y electrónica y, sobre todo, con una artillería que machaca las posiciones ucranianas con una cadencia de fuego varias veces superior a la ucraniana. La reciente toma de Soledar (que Ucrania tardó dos semanas en reconocer) y la inminente caída de Bakhmut, donde Ucrania ha concentrado muchas tropas, pueden suponer un punto de inflexión.

El glacial Putin no repetirá lo que él considera su error inicial, esto es, actuar con contención ante un país eslavo “hermano” para facilitar las posteriores negociaciones. Dado que la propia Merkel ha reconocido que los incumplidos Acuerdos de Minsk (firmados entre Rusia y Ucrania en 2014 con el beneplácito de Francia y Alemania) fueron sólo una treta occidental para ganar tiempo, creo que en esta ocasión Rusia llegará hasta donde tenga que llegar para poder imponer unas condiciones que le garanticen una seguridad duradera al otro lado de su frontera de modo más fiable que la frágil palabra de los políticos occidentales. En ese momento no será Zelensky quien negocie en nombre de Ucrania sino otro gobierno diferente, quizá compuesto por algún militar escandalizado ante la innecesaria destrucción de su país.

Llegado el cambio de marea, posiblemente los americanos estén deseando cortar amarras antes de que el barco se hunda. Sin duda, lo que más les convendría para salvar la cara sería un golpe de Estado en Ucrania con un nuevo gobierno “ilegítimo”, no reconocido internacionalmente, que negociara un alto al fuego. Así justificaría mantener sine die las sanciones contra Rusia y la OTAN no quedaría de perdedora.

Pero en ausencia de este escenario, EEUU puede considerar que una victoria rusa (en mi opinión, inevitable) es una amenaza existencial para su hegemonía, en cuyo caso podría acometer una huida hacia adelante entregando, por ejemplo, armas de mayor alcance que atacaran objetivos en territorio ruso.

Se han cruzado muchos límites y los odios alimentados por el espanto de la guerra perdurarán. Lo que quede de Ucrania no olvidará la agresión rusa y Rusia no olvidará que Occidente envió armas para matar soldados rusos, pero no aceptará que los ataquen en su propio territorio, una línea de no retorno a la que puede arrastrarnos el belicismo del imperio anglosajón y el servilismo de una Europa a punto de diluirse en la nada.

Con el paso del tiempo va quedando meridianamente claro que esta guerra fue siempre un pulso de poder entre EEUU y Rusia en la que los muertos los ponía el pueblo ucraniano – entregado a un sacrificio estéril por sus propios gobernantes y por EEUU – y el suicidio económico y geopolítico lo ponía Europa, inmolada por su “élite” política.

Antes de la guerra, Ucrania era un Estado fallido, denunciado por el Consejo de Derechos Humanos de la ONU por “restringir libertades fundamentales[5]”, paupérrimo y enormemente corrupto que se desangraba por la diáspora porque los ucranianos no querían vivir en su propio país. De hecho, desde el 2001 no se había realizado ningún censo. ¿De verdad se creen el cuento de que ahora es una democracia ideal luchando por la libertad? ¿Qué hacía la OTAN entrenando, armando y alentando al ejército ucraniano para atacar a Rusia en Crimea? ¿Qué hace la OTAN defendiendo de esta manera a un país no miembro? ¿Qué hace atacando indirectamente a un país que no ha agredido a ningún país miembro?

El resto del mundo que no es Occidente tiene claro que esta guerra era perfectamente evitable y que su génesis ha sido la constante provocación a Rusia por parte de la OTAN y los EEUU. Para alargar la guerra hicieron descarrilar las conversaciones de paz de marzo de 2022 cuando apenas había muertos y las condiciones exigidas podían ser aceptables. Un año más tarde, un 20% del territorio ucraniano ha sido anexionado a Rusia y han muerto decenas de miles de ucranianos[6]. ¿Para conseguir exactamente qué?

De los dos objetivos estratégicos que EEUU tenía en este conflicto, sólo logrará uno, esto es, el debilitamiento estructural de Alemania y Europa y la ruptura diplomática y comercial de Eurasia gracias a la complicidad de la penosa clase política europea.

El otro objetivo – debilitar a Rusia – será fallido. Las sanciones económicas han fracasado, el autócrata Putin ha reforzado su férreo liderazgo y Rusia terminará abrazada a Oriente y fortalecida, siendo el único ejército con experiencia de combate indirecto contra otra gran potencia y habiendo demostrado que el mundo ya no secunda a Occidente (como muestran las votaciones en la ONU sobre el conflicto o la negativa a imponer sanciones a Rusia de la mayor parte del planeta) y que EEUU quizá sea un gigante con pies de barro.

La verdad estaba del lado de EEUU en la Guerra Fría que afortunadamente ganó contra la tiranía comunista soviética, hoy extinta (¡Rusia no es la URSS!), pero desde el punto de vista militar no hay que olvidar que, desde 1945, EEUU ha luchado fundamentalmente contra desharrapados carentes de tecnología o armamento moderno. A pesar de ello, empató en Corea, perdió en Vietnam, Somalia, Afganistán y Siria y, tras 20 años, nada perdurable dejó en Irak, a la que atacó basándose en mentiras “oficiales” (las armas de destrucción masiva).

Los hechos apuntan a que en esta ocasión, en Ucrania (como en Irak) la verdad no está del lado de los EEUU, pero por encima del enfrentamiento bélico o geopolítico, lo que refleja este conflicto es, en palabras del historiador francés Emmanuel Todd, que “Occidente ha perdido sus valores y están entrando en una espiral de autodestrucción”. Así es.

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